Bueno, voy a inaugurar una nueva sección en este excelso blog, pilar de vuestras vidas, donde retrataré con mis manos de artistaza algunos momentos clave de la infancia de mis amigos.
Comienzo de menor a mayor: Rocío, el día que, tras hora y media de psicodelia y una sensación de mal viaje de ácido, sacó con violencia, alevosía y nocturnidad la cinta de la película de Alicia.
Esa joya del cine de animación siempre ha sido víctima de la crítica. Pobre Alicia...
¿A que le pega a Rocío un bocadillo de pensamiento que diga "debo...matar...conejo...ostritas...y los momeraths...también"? Y, sí, antes, cuando no se teñía, ni se quemaba el pelo con la plancha, ni se lo envenenaba con espuma, Ro tenía el pelo así, castaño y ondulado.