Bueno, bueno, siguiendo el consejo de un buen amigo (guiño-guiño-patada-codazo, COFjaviCOF), voy a hacer que este blog arda mientras esté por Inglaterra.
Hoy he dedicado la mañana a hablar con los de una inmobiliaria, y a la vuelta un grupo de chicas españolas se han metido en el metro. Resulta que en el vagón había un chico que estaba buenísimo (muy british, así rubiajo con ojos azules y la boca muy roja), y el diálogo ha ido así:
- Soraya -ha dicho una - ¡SORAYA! (aquí la gente no grita, así que os podéis imaginar el espectáculo que ha dado la del berrido.
- ¿Qué pasa?
- ¿Has visto?
- Ya ves, está el tío que...
- Oye, que ha venido con la novia.
- A mí me da igual, yo me sentaba en sus rodillas y ¡zas!
- La novia tampoco es tan guapa...
- Ya ves.
Yo creo que había otro español en el metro además de mí, porque las miraba y parecía que se le escapaba un rebufo de risa. En fin, luego me he ido un rato a pasear por Hyde Park, a comerme este manjar: 
Son como lacasitos, pero con matequilla de cacahuete en vez de chocolate. Maravillosos, sobre todo si lo que se tiene delante mientras se degustan es esto:
Hoy hacía además un sol que no veas. Me parece increíble que esté teniendo mejor tiempo aquí que cuando estaba en Madrid. Vamos, no me quejo, pero es raruno.
Después de sentarme un rato a comer y mirar a las ardillas, los cuervos y a una cantidad considerable de tíos buenos (Londres es un vergel, y además tienes de todas las nacionalidades), ha llegado un señor muy sucio, muy gracioso y muy loco que me ha dado la brasa durante 25 min aprox. Menos mal que me ha llamado una amiga y me he ido alejando, murmurando excusas y pensando "sape!"
Luego a la hora de la comida he ido al Paddington Arms, un pub al que fui hace dos años donde se come muy bien (y más barato).
De primero unas patatas fritas típicas. Allí las más populares son las que van al punto de sal, las de vinagre y las de queso y cebolla. He pedido las últimas, que estaban de puta madre, por cierto.
Sólo se ven guisantes, pero debajo había una montaña de puré.
Y luego por la tarde a HMV, a ser tentada por los precios irrisorios de los DVDs. Pero es que algunos sólo valen 3 libras!!! ¿Cómo resistirse a eso? Y han caído dos pelis: Drivin Lessons y Wilde. Porque Rupert Grint y Stephen Fry lo valen.
Y ese ha sido mi día. Mañana: universidad, reunión erasmus y visita a pisos. Deseadme suerte, que la voy a necesitar. Eso y un médico, porque tengo un trancazo de cojones. Pero no se lo digáis a mi madre, que se cruza el canal de la Mancha a nado!!













recomienda nada, me pasé por MySoju para ver qué encontraba. Aterricé en uno de Kamenashi Kazuya (alias "onnagata", alias "Kaderitas Kazuya"), llamado "Tatta Hitotsu no Koi".