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miércoles, 25 de agosto de 2010

Bringing home the bacon

Me hallo en uno de los esporádicos puestos de trabajo que mi empresa actual me ha asignado. Sustituir a una recepcionista siempre da lugar a miradas recelosas por parte de los compañeros de trabajo, y, francamente, no debería propiciar su desaprobación usando Facebook, Twitter y demás como la enferma cibernauta que soy. Pero qué demonios, es la primera vez en siglos que tengo Internet sin banear en mi puesto de trabajo, y quiero aprovecharlo. Tampoco es que me estén sangrando los oídos de lo que suena el teléfono.
Con todas mis redes sociales cubiertas bajo la última pestaña abierta del Internet Explorer (que muestra la versión on-line de Vanity Fair, para que se vea que el mayor de mis crímenes es conocer cómo va el mundo a nivel internacional/cultural/superficial) me siento como una ninja. Leí hace poco que la libertad para navegar por Internet desde tu lugar de trabajo aumenta la productividad. De mi experiencia mirando al techo en Vodafone puedo sacar la conclusión de que tener una intranet con la seguridad de Guantánamo no te ayuda a desarrollar el trabajador feliz que llevas en ti.
Y es que, señores, hay que contemplar también las necesidades de concentración que cada trabajador va a tener. Normalmente el uso que se hace de Internet en el trabajo va desde Facebook a 20minutos.es, pasando por el blog ocasional y las fotos de Megan o Matthew Fox que sirvan de eye-candy y de herramienta de motivación (yo, personalmente, prefiero un salvapantallas de Oprah). No me parece a mí que este tipo de consultas vayan a acabar con el carril de pensamiento de nadie.
Veamos también la otra cara de la moneda; muchísima gente ve porno en su puesto de trabajo (yo tampoco entiendo cómo se atreven, pero salía en Queer as Folk y ya he oído un montón de cotilleos de trabajo sobre el tema). Chats y cibersexo van de la mano con esto. Yo insisto, si cada uno se puede organizar, incluyendo las dosis de onanismo laboral, pues allá cada uno con su música. Con que sean limpios y lo recojan todo luego... Las empresas no lo ven así (lo entiendo, porque muchos currantes son como críos y no dan palo al agua si tienen el ordenador delante con libre acceso a YouPorn), pero en vez de hacer un filtrado de páginas como dios manda, y quitar las peligrosas y las que son de mal gusto, por meterlas en alguna categoría, hacen una intranet blindada y dejan a todo cristo sin poder consultar ni cómo llegar de A a B en googlemaps.
En fin, que yo defiendo y promuevo el Internet en el curro, y se acabó. Que ha sido un mes muy largo mano sobre mano, y eso al final acaba con tus nervios.
Un saludo! Que bien sienta actualizar el blog cuando debería estar haciendo algo productivo para mi empresa.

domingo, 20 de junio de 2010

Eastender

No tenía pensado escribir una entrada para mi despedida de Londres, la ERASMUS y la vida de estudiante abroad en general, pero me hallo en el aeropuerto de Luton, sin nada que hacer hasta las… 5 más o menos (son las 00:30 GMT), y no hay wifi por ningún lado para ponerme cerda viendo videos de YouTube.
Así que, a escribir esta entrada en Word, y ya cortaré y pegaré.
Pues he acabado la ERASMUS, señores/as. Han sido 9 meses que han tenido de todo, lágrimas, risas, gritos y flatulencias. He conocido a mucha gente que de verdad ha tenido peso en mi estancia allí, y ellos saben de quién hablo (no me señaléis con el dedo al grito de “¡¡¡cursi!!!”, que no es pa tanto).
He conocido a un puñado de famosos, algunos extremadamente importantes que me hacen decir aquello de “ahora puedo morir tranquila” (Neil Gaiman, alabado sea; Alan Rickman, tres veces bendecido). He dado también con gente antipática y horrorosa en términos generales que hacen que me alegre de abandonar el país (ya me encargaré de mandar cartas amenazadoras hechas con letras cortadas de revistas a esa persona).
Vamos, que está claro que con la vuelta a Madrid voy a perder muchas cosas. Londres es la ciudad en la que todo pasa, y Madrid mola pero no es lo mismo. Ahora, Londres tiene una cualidad fría que no terminé de abrazar del todo. Cada cosa lo suyo, supongo.
Si tuviera que hacer un top 5 de cosas que echaré de menos y cosas que no (y todos sabéis que me encanta un buen top 5), sería así:

COSAS QUE ECHARÉ DE MENOS

- Toda la gente que he conocido, tanto en la QMUL como en el Rose Theatre, como en el mundo Jupiter House. No excluyo a nadie.
- El Támesis, concretamente el tramo entre Saint Paul y la Tate Modern. Me salvó la vida cuando llegué, y siguió siendo un lugar que me ponía un nudito en la garganta cuando tenía que pasar por allí.
- El hecho de que todo lo que tenga que ocurrir, acabará ocurriendo en Londres. Estar en una ciudad que es un pequeño centro del universo en sí misma es un privilegio, y hace accessible cosas que nunca hubieras imaginado. Como ver a Alan Rickman en un cruce, o a la infanta Elena saliendo de un restaurante (creo que era ella, pero no os fiéis. La coleta era la misma).
- Brick Lane.
- Que lo cosmopolita de la ciudad se extienda hasta sus supermercados. Poder comprar en el mismo Tesco cilantro fresco y barbacoas desechables no tiene precio.

Echaré de menos muchas más cosas, pero creo que las reduzco a esas cinco. Ahora la contraparte:

COSAS QUE NO ECHARÉ DE MENOS

- La inmensa cantidad de borrachos tristes y violentos que se echan a las calles cuando sólo son las 10 de la noche.
- Que en invierno el sol se ponga a las 4 y media de la tarde.
- Que en verano el sol salga a las 4 y media de la mañana Y NO HAYA PERSIANAS.
- Las libras. Se gastan demasiado deprisa.
- Las plagas que puedes encontrar en tu hogar londinense: inquilinos cerdos, ratas, ratones, moho y chinches.

Sí, creo que eso es todo.

Y en eso quedan estos 9 meses, amigos míos. Ha sido un curso fantástico, lo repetiría veinte mil veces (añadiendo más Diet Cherry Coke y John Goodman’s Soft Eating Liquorice), y estoy escindida entre el hecho de que quiero ir a Madrid, pero no quiero marcharme. Es una crueldad que haya que elegir un sitio u otro, cuando no quiero renunciar a ninguno de los dos.

No me extiendo más. Dejémoslo en un cortés “ha sido un placer”, y despidámonos con un “au revoir”, que deja menos peso en el corazón.

martes, 16 de marzo de 2010

"Los niños franceses van a Londres", o el Milagro de Freddie Mercury.


En el último momento (como casi todo lo que hago) me animé a ver Hairspray. La van a quitar definitivamente el 24 de este mes, así que moví el culo y pedí una entrada con student's concession, que solo son 22,50 libras.
Como llegué 3 horas y media antes de que empezara la obra (me puse nerviosa y me planté allí a las 16:00, pensando que igual tenía que enfrentarme a un combate con otras mil personas para conseguir una entrada. Decepción mayúscula, con lo único que tuve que lidiar fue con el ceceo del que las vendía), me puse a dar vueltas por Shaftesbury Avenue, que afortunadamente tiene el Forbidden Planet, una tienda de cómics bastante grande.
Pasé para cotillear un poco, con la esperanza de poder leerme de nuevo el primer comic de The Invisibles (una obra maestra). Abrí el volimen #1 ("Say you want a revolution"), y cuando llevaba 20 páginas noté la sombra de un dependiente, que hacía como que quería encontrar el libro que activaba el mecanismo secreto que abría la estantería, usando para ello un volumen de Red Sonja.
Yo me hice la loca durante 3 minutos, pero qué coño, el tío se puso muy plasta, y además entró en escena un friki que olía mucho a caldofrán, así que dejé el comic de nuevo en su sitio y me piré a otra sección.
Estuve como una hora y media mirando cosas (no os creáis que me aburrí, hay de todo para cotillear en el Forbidden Planet), y al final decidí irme a un Costa que había vislumbrado. Dejé migas de pan desde el teatro a la cafetería, porque me conozco, y me senté con un latte y una bolsa de brownie bites que hicieron que se me evaporasen las bragas de lo buenos que estaban.
Me sentí incómoda durante una hora más o menos, porque aunque tenía la cabeza puesta en mi lectura, había un grupo de gentuza que no paraban de reírse, y uno de ellos tenía un tic nervioso que consistía en girarse hacia donde yo estaba. Así que me puse paranoica y no podía parar de sentirme como si se riesen de mí (que puede que lo estuviesen haciendo, pero vamos, que tampoco quería enterarme).
Llegó la hora de ir tirando para el teatro, así que para allá que fui. El sitio que me había tocado no era bueno, era cojonudo. Octava fila, visibilidad absoluta, bata de pana. Empieza el musical.
Me gustó mucho, pero tengo que decir que no me gustó más que la representación que ví en el colegio de los Salesianos. Será que los chavales son buenísimos. De todas maneras el inglés sumaba puntos, porque a mí los musicales traducidos me ponen los pelos de punta.
Una cosa que me encantó fue que tenía sentado al lado un señor que no debía haber visto nada de nada de Hairspray, así que todas las coñas le pillaban de nuevas, y se reía a mandíbula batiente. Yo me partía el doble de lo normal, porque el señor este me pegaba la risa, y creo que en la canción "I know where I've been" lloramos los dos a duo.
Salí del teatro dos horas después, feliz de la vida, canturreando las canciones del musical. Y entonces cometí el error fatal de confiar en mi sentido de la orientación para coger una ruta distinta que me llevara al bus 8.
Tiré p'arriba, y más p'arriba, y de repente me vi en un barrio residencial para pijos, en High Holborn o algo así, perdida y sola por la noche en la ciudad que dicen que no duerme, pero que luego sí. Calles solitarias, ladridos de perro a lo lejos.
Salí a una calle más transitada, y le hice un placaje a un muchacho que pasaba por allí. Le pregunté si estaba cerca de Tottenham Court Road, y él me dijo amablemente que la parada de metro más cercana era Goodge St. Ni puta idea de qué parada era, pero luego resultó que estaba cerca de donde quería llegar.
Caminé y caminé, después de mirar un mapa en la estación de metro y de recargar la Oyster Card. Y, finalmente, vi un resplandor dorado a lo lejos. Freddie Mercury me sonreía desde el Dominion Theatre, guiándome hacia mi destino.
Enfilé para allá, y tras cruzar un mar de niños franceses que olían muy mal (las hormonas y la falta de desodorante/ambientador de pino tienes ese efecto), llegué a la jodida parada de autobús.
Pero vamos, que el musical muy bien.

martes, 29 de septiembre de 2009

Having a fight with a city


Lunes, 28 de septiembre, 2009


Me levanto a las 10. Tengo la garganta seca y fuera de las mantas hace frío. Mal comienzo.

Repaso mentalmente las tareas del día: tengo que ir a Victoria Station y echar una solicitud de empleo en Pret a Manger, hacer compras para la casa, poner una lavadora si puedo y después ir al teatro.

Me agobia la idea de tener que hacer la colada. No tengo ni detergente, y no sé como funciona el dichoso trasto. Y salir del teatro a las 10 de la noche tampoco me tranquiliza.

Salgo a la calle. Hace frío y la luz es gris. Yo, que me las daba de no dejarme afectar por la falta de sol, me deprimo ipso facto. Camino a buen paso hacia el metro, me equivoco al cogerlo.

Al llegar a Pret a Manger me hacen desinfectarme las manos con un gel. Inglaterra sucumbe a la paranoia cada vez con más facilidad. Me froto las manos, las seco un poco en el pantalón.

Relleno la solicitud y se la doy al chico del mostrador, quien deja de mirarme según pasa al siguiente candidato. Miles de personas pasan cada día ante sus ojos, todas diferentes, pero son obsequiadas con la misma sonrisa de bajo coste.

Llamo a Gloria desde una cabina de la estación, quedo con ella para tomar un té. Noto que lo necesito, que si no veo una cara conocida dentro de media hora, como mucho, me desharé. Por la calle estoy a punto de echarme a llorar en varias ocasiones. Sorbo por la nariz, pestañeo y sigo andando. Cojo autobuses, me bajo de ellos. Llego a mi destino y saludo a Gloria quizá con demasiada efusividad.

No puede ir al teatro. Me regala las entradas y dos buenas horas de conversación, que me recolocan un poco. Al menos ya no estoy tan triste, y puedo hablar de mi casa y mis padres sin que me tiemble el labio.

Paso la tarde comprando, corriendo, dejando cosas en casa, cogiendo otras, sudando dentro de mi jersey, pasando frío cuando me quedo quieta en los semáforos. Empiezo a pregonar pestes sobre esta maldita isla dentro de mi cabeza.

Esta vez cojo bien el metro. Llamo a Alejandra para quedar con ella en el Globe a las 7 y 15. Me bajo en Mansion House y busco el Millenium Bridge, todavía corriendo, todavía cansada, todavía iracunda. Mis pies apisonan el suelo de acero, mis hombros golpean los de los turistas.

Y, a medio camino, entre Saint Paul y la Tate Gallery, miro hacia el oeste, hacia el Támesis.

El ocaso se tiñe de naranja y rosa, el cielo se prende y las aguas refulgen, en plata donde da la sombra, en tonos irisados allá donde brilla el neón. No se ve la suciedad del río, ni las grúas, ni todo el mal trago que esta ciudad me ha hecho pasar a lo largo del día.

Camino más despacio, bebo del atardecer y pienso, con una mueca tallando mi cara cansada, que es imposible estar mucho tiempo enfadada con Londres.

viernes, 31 de julio de 2009

Harry Potter y el Misterio del Príncipe... Menudo mojón.

La sexta película de Harry Potter no se ha ganado un sitio en la estantería de los DVDs de mi corazón, y eso a pesar de haberle dado dos oportunidades para que me conquistara.
La falta más grave de la que se le acusa es de mala adaptación de guión. Se comen partes importantes para la trama, y no sólo los detalles en los que sólo se fijan los fans, quienes no podemos seguir consolándonos con la idea de que "ya lo mencionarán todo en la siguiente película". Si a estas alturas no se le ha dado a Severus Snape la importancia que merece, apaga y vámonos. Con dos pelis en la despensa, la Warner intentará ordeñar la vaca de las ubres de oro hasta dejarla seca, pero el producto resultante no será digno siquiera de la estantería del fondo de los refrigerados del Dia.
¿Y qué dice Jake Rowling de esto? Ahora puede que esté dándose un baño de billetes, riendo a carcajada limpia, pero estas cagadas cinematográficas son de las que minan poco a poco e irremediablemente. El escaso protagonismo de Neville Longbottom, o los inventos de los guionistas (que parece que no se quedar a gusto si no mean en el territorio ya ocupado) llevarán a la escritora a la locura. Al final de sus días me veo a la Rowling agitando una garrota ante los testigos de Jehová y a los de la propaganda (que serán los únicos que la visiten), gritando "¡¡YO SOY LA MADRE DE HARRY POTTER, ¿ME OÍS?!! ¡¡SÓLO YO TENGO LA VERDAD!!".

Las cosas que menos me han gustado:

Qué carajo pasa con Snape:
lo único que llama la atención del personaje es que ha rejuvenecido como diez años. Mientras los protas van desarrollando músculos y vello donde antes no había nada, Sev retrocede en el tiempo. Me gustaría pegarles un post it a los de maquillaje que dijera: "TOO LATE!". Igualmente, Alan Rickman está bello, y eso que nos llevamos. Igual fue idea suya, y decidió darse botox para que su personaje se viera, después de ver las cagadas de los guionistas.
Además, la única explicación del rollo del Príncipe Mestizo es un exabrupto lanzado por Snape al final de la peli. Nada de lo de su madre ni na de na.

Ginny & Harry, sitting on a tree:
todo el lío de Harry y Ginny se lo han pasado por el arco del triunfo, y en vez de poner en la pantalla lo que ocurre en el libro, han decidido hacer una historia de amor de peli de Meg Ryan, pero con personajes muuuuucho más sosos. El beso que se dan es cartoniano, a Harry no se le ve lo bastante interesado en ella, y el resultado es... meh. Nos deja fríos.
Inventos:
sólo para quien no haya leído el libro y viva angustiado por las cosas que se han visto en el cine: la Madriguera no arde en ningún momento. Los Weasley no se quedan en la calle. ¿Más tranquilos? Tampoco hay ninguna atractiva camarera anglo-africana que intenta ligar con Harry. De todas maneras, ¿alguien se creyó eso?

Cosas que me han gustado (no todo iba a ser malo, ¿no?):

A Weasley vamos a coronar:
los momentos de Ron son muy fieles, y creo que descontando que Rupert Grint se pasa poniendo cara de gili, creo que podemos asentir con aprobación. El rollete con Lavender está gracioso, y, sinceramente, lo flipé con el Quidditch.

Me hago pa*as pensando en... :
Draco Malfoy, por supuesto. Le han calado en esta peli (eso aplaca en parte mi ira por lo de Snape), y espero que la cosa se mantenga en las siguientes, y que no desaparezca de repente, como pasó en el lapso de la tercera a la sexta. No soportaré que Malfoy vuelva a ser el matón imbécil del colegio, ¡no lo soportaré!

Sortilegios Weasley:
la tienda de Fred y George es de lo que más se han currado, no tengo ninguna queja, y los gemelos siguen manteniéndose tan in character como al principio, o incluso más.

Luna Lovegood:
Evanna Lynch, la actriz que interpreta a uno de los personajes que más me gustan, sigue partiendo la pana. Creo que contratarla fue la última decisión cuerda de la Warner.

Y el resto digamos que tiene una puntuación de 6. En fin, habiendo dicho esto, me retiro, no sin antes poner una fotaca de Tom Felton haciendo de Draco. ¿Soy yo la única que le ve muy Sick Boy?

lunes, 11 de mayo de 2009

A bed full of comics, a heart full of joy

Hoy me he decidido a emprender la difícil tarea de recolocar todos TODOS mis cómis (manga y american comic, que se reduce a unos cuantos números de Sandman). Era hora de hacerlo, porque ya había empezado a sacarlos de sus estantes y apilarlos de cualquier manera. Pobres míos, no se merecen ese trato.
He comenzado a colocarlos en el escritorio... para darme cuenta de que, sencillamente, no cabían. Así que he empezado a hacer montoncitos en la cama. Este ha sido el resultado.
Mi cama llena de manga. Si no se me clavaran los cantos en el lomo, me hubiera revolcado en ellos. Claro que entonces todo mi trabajo de colocación se hubiera ido al garete. Cuando me he puesto a hacer la foto, no los abarcaba el objetivo, así que me he subido a una banqueta, para que veáis la realidad real de una friki del cómic.18 series, la mayoría sin acabar, pero bastantes, al fin y al cabo. ¿Cuándo volveré a tener suficiente dinero como para seguir ampliando mi colección? ¿Cuándo? De momento me doy con un canto en los dientes, ¿no?
Una última foto, para poder fardar un poquito más ,,-_-,,Con esto me despido. But behold, BEHOLD my magnificent collection!!

jueves, 23 de abril de 2009

Chequeo médico

Hello, preas.
Como ya es definitivo que me dan la Erasmus a Londres (Queen Mary and Westfield College, allá voy!), he decidido hacerme unos cuantos chequeos médicos, para que no se diga que soy una sucia española llena de gérmenes. Sí, sí, reíd, pero por lo que me han contado de los ingleses, me extrañaría que no me mirasen la cabeza en busca de piojos y me grapasen después un cartón que dijera "Smithson".
En fin, ayer pedí hora para hoy a las 17:25. Como es normal, me han atendido tres cuartos de hora después. Mientras esperaba y sudaba (30º de calefacción dentro, insufrible), he mirado a ver cómo estaba el patio.
Lo que odio de venir a este ambulatorio nuevo es que me encuentro siempre a toda la gente que iba a mi mierdabar, y generalmente es gentuza a la que no tocaría ni con un palo de tres metros y diecisiete centímetros. Esta vez he esquivado las miradas de Manolín, el camello del barrio. Mandanga de la buena, o eso dicen. Tiene una cara de zarpero que no puede con ella, y creo que padece de guacheras también. Mala gente.
Además del Manolín de los cojones, había una niña sin correa que no paraba de dar pisotones en el suelo y contar hasta cinco a gritos. Estaría ensayando la lección, porque parecía muy concentrada en dar por culo con los numeritos. La madre no le decía nada, y cuando ya todos estábamos a punto de encender antorchas y agarrar horcas, le ha dicho "no te estás portando civilizadamente, Anaisë (seguro que lo escribía así, tenía una cara de madre-new age-consumidora a tiempo parcial de culebrones que no podía con ella), ¡estás castigada!". La niña se ha encarado con ella y le ha gritado "NOOOOO!!!". Después se ha derrumbado en una silla. No sé si ha sido por el impacto psicológico, la vergüenza de ser castigada por tu madre en público, o si ha sido alguno de los pacientes con una oportuna cerbatana.
Además de cotillear, también me he quedado unos quince minutos en stand by, pensando en cómo sería el médico esta vez. Lo digo porque cada vez que voy hay alguien distinto. En mi mente he empezado a imaginarme a un médico guaperas, medio moderniqui y simpático. Lo que ha salido por la puerta ha acertado una de tres. No está mal, no todo va a ser guapura y estilo.
Pues eso, le he pedido cita para el ginecólogo/a, análisis de sangre (me ha dado el vaso para que me haga el de orina, de propina y porque rima, ¡que divina!) y una alergología. De lo del neurólogo no ha querido oír ni hablar. Dice que mis migrañas no son ná, que si las tuviera dos veces a mes sí que me daba hora, pero que tal y como estoy, con una aspirina voy que chuto.
Luego he tenido que bajar a que me dijeran día y hora (porque el médico te saca unos papeles, pero luego hay que hacer trueque con los de Información). Me ha atendido un caballero que tenía un serio problema de Ceja Solitaria.
El diálogo ha sido así:
"-La alergología la tienes en Junio, ¿te parece bien?"
"-Me parece"
"-La citología el 11 de mayo, ¿te viene bien?"
"-Sí, me va bien -silencio incómodo mientras teclea, mi verborrea actúa - Además ese día empiezan mis vacaciones en el curro, así que mira, para celebrarlo, ajajá."
(nota: pretendía ser sarcástica/graciosa-que-te-cagas)
"-Pues nada..."-ha dicho él. Prácticamente he podido leer en su frente (encima de su ceja) "pues si para tí una citología es una celebración, llévate un gorrito gracioso y confetti para cuando tengas una colonoscopia".
Yo, como siempre, de éxito en éxito.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Cuando no tienes un mal día, sino un día-rrea

Hello, preas.
Lo de ayer no fue normal. Lo de ayer fue un infierno.
Os preguntaréis qué coño pasó ayer. Tranquilos, os lo contaré.
Me llamaron de una empresa llamada Marketing Sol*tions. El puesto de trabajo era de "promoción de grupos de ayuda no gubernamental". Vamos, hacer promoción de ONGs, hasta ahí me quedaba claro. Fui a la entrevista. Nos contaron cosas, pero no entraron en detalle. La impresión que me quedó al salir fue que íbamos a promocionar estas cosas, en plan ir a empresas y contarles la milonga, o organizar eventos y soltar ahí el rollo. Por cada cliente conseguido, te dan 50 euros. No hay sueldo fijo, pero como las comisiones son muy altas, pues eso.
Me volvieron a llamar para hacer un día de prueba. Insistieron en que tenía que vestir "lo más elegantemente posible". Servidora se puso de punta en blanco, medias y mínimo-mínimo-pero-aún-así-existente tacón. Me maquillé a conciencia mi ojo a la virulé (aunque no pude hacer mucho, se me quedó en plan mancha correosa, pero no se veía su verdadero horror),y no escatimé en afeites para el resto de mi cara.
Me planté allí, parada de metro Islas Filipinas. Había un montón de gente que venía a lo mismo que yo. Esperamos un rato, y por fin nos asignaron a nuestros coordinadores.
De repente, alguien vocea: "venga, chicos, a la calle!!". Salimos todos. Yo me imagino que vamos a hacer alguna ronda empresarial, o a hacer el entrenamiento en otra parte, porque la verdad es que la oficina de Islas Filipinas es un cuchitril. Caminamos en dirección al metro, para sorpresa mía. Nos metemos, de hecho.
Ya en el trayecto en metro, me va oliendo raruno. Le pregunto a mi coordinadora que a dónde vamos. Ella me dice que a la zona de Plaza Elíptica. Pienso, "coño, que casualidad, que voy a donde curraba con el 11888". Mis sospechas se aplacan, aunque no sé por qué, porque aquello sigue siendo, como dicen los ingleses, "fishy".
El gran grupo que formamos se va desgranando según se van bajando en distintas paradas. Yo, inocente de mí, pienso, "ah, claro, es que irán a distintas empresas, o a diferentes eventos".
Mi grupo, formado por dos chicas y un chico muy majos, se baja en Plaza Elíptica. Yo me quedo con el chico y con la coordi, la otra chica se va a lo que ella llama "su zona". Y el resto tiramos hacia un portal en la calle Santa Lucrecia.
Llamamos al telefonillo. Nos responde una señora.
-¿Sí?
-Hola, ¿me puedes abrir? -dice mi coordinadora.
-¿Y tú quién eres?
-Soy XX, que vengo de Plan Internacional, estoy hablando con todos los vecinos.
Sí, amigos míos. Esto no es un trabajo de promoción normal, es un puto puerta-a-puerta.
Me cago interiormente en TODO.
Nos pasamos toda la mañana de portal en portal, sin conseguir una mierda. Normal, ¿quién cojones va a pensar en ser solidario con alguien que viene a tocar los huevos a las dos de la tarde a su casa? Además, el método que usan es completamente erróneo. Ejemplo de conversación promotor-cliente:
- ¡¡Hola!!
- Hola -el cliente se muestra desconfiado y la mosca detrás de su oreja también.
- ¿Cómo estás? -al hacer la pregunta, el promotor ha hecho una mini pausa dramática que no viene a cuento y que da la impresión de ser coña. O sea, que parece que nos estamos riendo del cliente.
- ... Bien. ¿Qué queríais?
- Tranquilo, corazón (¿¿CORAZÓN?? WTF?), que no venimos ni a robarte ni a venderte nada, somos muchos, pero inofensivos. Ajajá.
- ... ¿Y bien?
- Mira, hijo mío, somos de Plan Internacional, blablabla -le suelta el rollo, pero guardándose detalles como cuánta pasta tiene que poner, o cómo funciona el procedimiento. Se supone que eso se lo tienes que soltar cuando te deja entrar en su casa para rellenar los papeles. O sea, cuando tienes un pie en la puerta.
La mayor parte de las veces el cliente se muestra irritado, además le mosquea no saber cómo hemos conseguido pasar -nos encontramos con una señora que quería hacer una caza de brujas entre los vecinos para saber quién nos había abierto la puerta-.
A veces la conversación comienza de maneras tan grotescas como la que sigue:
- ¡¡Hola!!
- Hola.
- ... ¿Cómo estás?
- ... ¿Qué queréis?
- Nada, veníamos a ver si nos invitabas a comer, ajajá.
¿Qué coño de trato con el cliente es ese? Además, tuteando todo el rato, una cosa que he aprendido a evitar durante los años de currar de cara al público. Ya que estás molestando a la gente, lo mínimo que puedes hacer, según mi criterio, es ser rápido, intentar entretenerles lo menos posible, y hablarles con educación, sin tutearles y sin que parezca que están saliendo en un programa de cámara oculta.
Bueno, terminamos el turno de mañana a las 16:30. Hemos conseguido, tras pasar por 150 puertas, que nos firme 1 cliente. Magnífico.
Buscamos un bar donde comer. Yo, inocente again, pienso "iremos a cualquier sitio, y la empresa nos dará ticket restaurante, o al menos cubrirá la comida". Mierda pa mí, por supuesto.
Nos juntamos todos para comer en una tasquilla que no está mal. Pago cuatro euros por un montado de tortilla y una cocacola de bote. Allí hablo un poco con los chicos que, como yo, están en su día de prueba. La conclusión general es "esto no es el trabajo que esperaba". Muchos de nosotros hemos tomado la decisión de hacer el día de prueba por respeto a los coordinadores, y luego alejarnos de esa empresa tan rápido como podamos.
Volvemos al lío. Los cuatro que somos nos llevamos bien, eso sí, y nos reímos bastante, pero el trabajo sigue siendo una mierda. Acabamos a las 20:30, y nos dicen que no nos podemos ir a casa directamente -desde Plaza Elíptica tardo sólo cuarenta minutos, así que me hubiera venido estupendamente -, sino que tenemos que volver a Islas Filipinas, a que nos hagan la evaluación. Y luego, si eso, nos vamos a casa.
Descanso un poco mis pies doloridos en el metro, mientras sigo dándole vueltas a la pérdida de tiempo que todo esto supone. Llegamos allí, explico mis razones para largarme, y me voy tan rápido como puedo (moviéndome a unos 3 metros por hora, aprox.)
Y ese fue mi día con Marketing Sol*tions. Si queréis os doy el número de teléfono.

miércoles, 28 de enero de 2009

A la puta calle

Un nuevo despido se suma a mi trayectoria laboral. Hoy he sido despedida del 11888, porque "no he pasado el periodo de prueba". Así es la vida.
He soltado dos lagrimitas de impotencia (lo del periodo de prueba me ata de manos y pies, da lo mismo cuánto me queje), pero ahora estoy concentrada en los exámenes. No puedo dejar que la pérdida de curro que deje agilipollada, porque lo más importante es aprobar todas las que tengo este cuatrimestre. Y punto.
Así que no lloréis por mí, que prefiero que os riáis.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Honey, I'm at home!

Qué viaje, amigos... Londres ha vuelto a superar mis sentidos, como la última vez. En esta ocasión, a la velocidad del rayo, eso sí, porque en tres días, ya me diréis.
Cosas a destacar: pues que esta vez iba más a la aventura, con lo de ir al hostal y todo eso -by the way, estuvo genial, recomiendo el sitio fervientemente, os pongo el enlace, porque merece la pena ir -; una vez más destaco el viaje en barco por el Támesis, desde el Parlamento hasta Greenwich -además, después de hacer parada en el embarcadero de la Torre, el barco coge una velocidad que no veas, y es alucinante ir en la parte de atrás (¿proa o popa?), con el viento dándote en la cara, el olorcillo del río en la nariz y los gritos de las gaviotas en las orejas; y, por último, y no por ello menos importante, la visita de rigor a Camden Town y la tarde de compra literaria que la siguió.

Me he gastado unas 30 libras en libros -os parecerá poco, pero es que tenía un total de 60 para gastos personales -, cuyos títulos son:

- Neverwhere, Neil Gaiman.
- American Gods, Neil Gaiman.

- Good Omens, Neil Gaiman & Terry Pratchett, dos colosos que han parido una obra que debería estar prohibida de buena que es.

- Through the looking glass, Lewis Carrol.

- Boy: tales of childhood, Roald Dahl.

También me compré un cinturón muy chulo y una gorra de olivertwist :) ¿Que os parece poco? Ay, pues yo salgo muy contenta, las ediciones de los tres primeros libros son preciosas, y los dos últimos, aunque son menos lucidos, tienen la ventaja de ser de segunda mano, lo que significa que cuentan con algo de historia, y que fueron bastante baratos (dos libras y media cada uno).


Y con esta visión tan materialista -pues casi me limito a hablar de lo que compré o no - y a la vez tan y tan nerd, me despido. Os amo.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

London's calling

Pues sí, para los que no lo sepáis (que sois pocos), me voy a Londres este finde, en una operación relámpago para callejear de nuevo por la ciudad, comprar un par de libros, y visitar a un par de amigos.

Todavía me encuentro sin libras (no os preocupéis, de esta tarde no pasa) y ayer estuve jugando al tetris con la mochila para ver si me cabía todo -con todo quiero decir: un pantalón, un pantalón de pijama, una camiseta, la camisa de franela que uso para dormir, dos bragas, un sujetador y un neceser de baño con una pastilla de jabón, 3 compresas y cuatro medicamentos-. Las pruebas dieron positivo, y creo que puedo apañármelas con mi mochila del instituto, compañera de penurias durante todos estos años.

A mi vuelta traeré anécdotas y fotos, pero si queréis regalitos, id a llorarle a otra.

See ya!

lunes, 3 de noviembre de 2008

Comunicado Oficial

Se hace saber que voy a embarcarme en la ardua tarea de empezar mi tercera novela. Cuando hablo de novela, me refiero a que quiero llevar a cabo un proyecto de más de doscientas páginas. No va a ser un libro trascendental (desde luego, no va a ser Mi Gran Novela -en la cual llevo pensando más de cuatro años, sin sacar nada en limpio-), pero me parece que lo importante es que disfrute con ello.

El tema: la música. Bueno, no la música en general, claro, sino la música desde mi punto de vista de snob musical :P Intentaré no ponerme demasiado pedante, y aseguro y prometo volverme completamente friki en el proceso de escritura. Después de todo, it's my novel, and I'll cry if I want to.


En fin, nada más. Me apetecía subir algo, y me ha parecido que podía aprovechar mi declaración de intenciones para meteros otro post entre pecho y espalda.


Saludos, y pasadlo bien (pero no tan bien como yo).

lunes, 27 de octubre de 2008

Frozen footprints

Que distinto es todo cuando te dispones a abandonar la piel vieja, dejando atrás toda una maraña de antiguas costumbres y polvorienta comodidad. Para empezar, hace más frío.

Era aún de noche cuando salí de casa. Las farolas confundían a los pájaros, elevando su piar hipnotizado en el falso amanecer. Una nube de vaho permanecía delante de mis labios secos, su forma variante según el trabajo que me costase respirar. La maleta que arrastraba me dificultaba el camino, pero la cargaba de buen grado.

Mientras que en mi bolso había incluído apenas un par de pantalones, una camisa y escasas prendas íntimas, el pesado macuto que intentaba en vano levantar iba cargado de libros. Las completas de Austen, algo de Luca de Tena en edición de bolsillo, paperbacks de Neil Gaiman comprados por una amiga en Shefield... Una pequeña biblioteca que parecía crecer a cada paso que daba. Quizá era mi mano la que se empequeñecía, contraída por los nervios y el frío.

Llegué al camino embarrado que conducía a la estación de tren. El lodo se había congelado, y la escarcha formada en la superficie crujía bajo mis pies. Resbalé un poco cuando una pisada enérgica rompió la dura costra de fuera, haciendo que me encontrase con algo de barro fresco. Mantenía la mirada baja, sin atreverme aún a mirar hacia delante. Miles de pies habían caminado sobre ese tramo, dejando sus huellas impresas en el suelo, fósiles acusadores del pasado inmediato.

Miré hacia atrás y comprobé con satisfacción que mi huella también había quedado marcada en el trozo blando de tierra sobre el cual había resbalado. Un cambio en la textura de ese mismo camino me hizo volver la cabeza, y cuando me quise dar cuenta, estaba dentro de la estación, y la calefacción masiva me calentaba a toda prisa la cara y las empequeñecidas manos.

martes, 14 de octubre de 2008

Otro trabajo que termina

Hoy termino en Pérez & Cía.
No es que me lo haya pasado chupi, pero ha sido un trabajo, como cualquier otro. En este por lo menos tenía bebidas gratis, todo el internet que quisiera y a veces sándwiches de Delina's que sobraban de las reuniones (y que buen servicio me hicieron).
A pesar de que lo que tengo por delante en un vasto campo sin perspectivas laborales, cojo con ganas estas "vacaciones". Teniendo en cuenta que me pasé medio verano agobiada porque no tenía curro, y el otro medio me lo he pasado trabajando, creo que merezco un descanso.
Ahora podré dormir la siesta, pasear al perro a sus horas normales, estudiar con tranquilidad, sin arañar momentos libres entre clases.
Tendré un poco de tiempo extra para hacer trabajos, leer libros y avanzar en las asignaturas.
Aunque a lo mejor me dedico a, no sé, tumbarme y ver pasar el tiempo.
Sí, eso parece un buen plan.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Back to the Fac

Hacía mucho tiempo que no iba a la facultad, y hoy, cuando he respirado el olor a pino y a gato del edificio de Filología, me he sentido como en casa.
No había reparado, por ejemplo, en el cambio de fauna que hay en la zona de Ciudad Universitaria. Me explico: en Gran Vía puedes encontrar chicos guapos de tanto en tanto, pero no hay ni punto de comparación con los millones y millones de tíos buenos que hay por la zona de mi facultad. No sé si ocurrirá igual en otras universidades. ¿Será que el estudio embellece? ¿O será la hermosura exótica de los estudiantes Erasmus? No sé, no sé...

¡Y la comida de la cafetería! Esos espaguetis que parecen de corchopan, esas chuletas de carne indefinida... Salmón a la plancha con sorpresa (sorpresa=25 espinas por centímetro cuadrado), postre de chocolate de ese rarillo, que ni parece mousse ni parecen natillas, pero que está rico de todas maneras. Pero, fíjate tú, me he encontrado con una novedad: ahora, en vez de los panecillos normales de toda la vida, ¡¡han puesto unas mini chapatas!!

El glamour llega a la facultad.

Además, me he encontrado algo que me ha hecho sonreír (aparte de los grafittis de "me encantas" escritos en el suelo). He ido al despacho de una profesora, y me he encontrado un humilde post-it pegado en el cristal esmerilado. En él decía: "Merche y yo nos hemos ido a tomar un cafelito. Estamos en la cafetería para lo que queráis". Que monas son, las jodías.

Ay, universidad, thou art my goddess.

viernes, 22 de agosto de 2008

cOoTiEs


KING LEAR

First let me talk with this philosopher.
What is the cause of thunder?

Primero déjame hablar con este filósofo.
¿Cuál es la causa del trueno?

KENT

Good my lord, take his offer; go into the house

Por favor, mi señor, acepte su oferta, entre en la casa.

KING LEAR

I'll talk a word with this same learned Theban.
What is your study?

Tendré unas palabras con este instruido Tebano.
¿Cuáles son vuestros estudios?

EDGAR

How to prevent the fiend, and to kill vermin.

Como protegerme del Demonio, y matarme los piojos.

King Lear, Act 3, Scene IV, William Shakespeare


Las buscadoras de piojos

Cuando implora la frente tormentosa del niño
El blanco enjambre de los sueños indistintos,
Acuden a su lecho dos hermanas mayores
Con dedos delicados y con uñas de plata.

Lo hacen sentar delante de la ventana abierta
Donde un aire azulado humedece las flores,
Y en su pelo pesado donde cae el rocío
Pasean los terribles dedos embrujadores.

Oye el niño cantar el temeroso aliento
Que huele a larga miel vegetal y rosada
Y que un silbido a veces interrumpe, o la breve
Saliva sobre el labio o un anhelo de besos.

En el silencio escucha el batir de las negras
Pestañas, y los dedos eléctricos y suaves
Hacen sonar en medio de su gris indolencia
En las uñas soberbias la muerte de los piojos.

En su espíritu el vino de la pereza sube,
Suspiro de una harmónica inclinada al delirio;
Con las lentas caricias el niño siente en él
Morir y renacer un deseo de llanto.

Arthur Rimbaud, Les Chercheuses de Pou

martes, 19 de agosto de 2008

MeMe: Un test tontuno

Copiando la idea de la Findus a toda velocidad. Findus, I love you / Findus I do / Findus, you must know / my heart beats only for youuuuu...

(nota: tienes que nominar a 13 personas sin mirar las preguntas que hay debajo. Recomiendo que hagáis una lista de gente antes de leer la entrada, luego si hacéis el test es mucho más divertido)

ESTÁN NOMINADOS

1. Mónica (from Segovia con amor)
2.Ro
3.Marrrrta Kozlovvvv
4.Jose
5.Sam
6.Javi
7.Ana Mª
8.Loren
9.Anita
10.Kaiki I
11.Álvaro
12.Laura
13.Vero

LA HORA DE LAS RESPUESTAS

1. Como conociste al 3? Nuestra historia se remonta mi primer curso de Filología, y se sitúa concretamente en la clase de Prosa y Ficción hasta 1850 (clase impartida por el héroe de la facultad, Mr. Manjjjjjjaind). Ella era a mis ojos una rebelde oscura y bohemia, una mujer lo bastante "I-don't-give-a-fuck" como para pasar de largo delante del profesor sin coger la fotocopia que este le tendía, haciéndole perseguirla, hoja de papel en ristre. Tiempo después, a la salida de un examen, empezamos a hablar, a reirnos como cerdas y a gritarnos motes diversos (lo cual hemos seguido haciendo). Y ese fue el comienzo.

2. Que harias si 2 y 6 salen juntos? Diría "lo sabía, siempre sospeché que teníais algo el uno por el otro, tanto odio no era normal, sabía que era una tapadera" XD XD . Y luego os pegaría un tiro por compasión, para que no os matarais el uno al otro.

3. Desde cuando conoces a 8? Desde el año pasado moreless, cuando el numero 3 decidió que tenía TENÍA que conocer a su gran amigo, el que había pasado un año en París, y del que no había dejado de hablar todos los días.

4. Que piensas del 7? Pues pienso que tengo una aliada en cuanto a "ataques de risa boba", que entre nosotras nunca faltarán Harry Potter, Johanna Lindsey y anécdotas del parque. Que ha estado a mi lado desde hace 11 años (fite tú) y que lo seguirá estando.

5. Que harias si 4 te confiesa q le gustas? Diría que lo sabía , y que ese ha sido siempre mi terror más profundo. Ah, y que dejara de hacer el tonto y lo pensara dos veces, por Dios. Y que no me mordiera más el moflete, que me lo ha dejado para el arrastre y ya no puedo dar besos de gusano.

6. Di algo del 9. ALGODELNUEVE!!! ¿Qué voy a decir que no haya dicho ya? ¿Que la querré siempre, aunque me meta su dedito de princesa en el ojo? ¿Que me encanta que sea tan maniática para unas cosas y tan relajada para otras? ¿Qué siempre está guapísima con todo lo que lleve, desde el chándal de época de exámenes hasta sus modelitos orientales y de pin-up, pasando por esos ataques de estilismo choni con los que me amenaza, pero que, gracias a Gaiman, no ha llegado nunca a hacer realidad? ¿Qué es mi musa, mi inspiración y mi genio? ¿Que siempre ha estado escuchando mis verborreas y que nunca ha discriminado nada de lo que he escrito, por horrible, grotesco y abominable que fuera? Esas y más cosas son las que tengo que decir, aunque prefiero pensar que no es necesario decirlas, que ella lo sabe desde siempre, y siempre lo sabrá.

7. Con quien sale 2? Con naide. Creo.

8. Que hace el 1? ¿Qué no hace? De momento, enseñar iglesias, aguantar a los pringados de turno que siempre interrumpen (y además, de todas las nacionalidades), llegar a casa hecha mierda y ponerse encima a limpiar, jugar a Warcraft (creo) y demás juegos y videojuegos, ofrecerme sexy-video-conferencias, hablar con su loro y decirle guapo, guapo, ser un genio al Guitar Hero, escuchar desde copla hasta Gigatron, pasando por su Pete Seeger del alma, estar escindida entre Segovia, Mallorca y Madrid, ser guapísima 24 horas al día, 365 días al año, ser adorable y ser de Hufflepuff. Y ser mi amorrrr!!!

9. Te gustaria vivir con 8? ¿Por qué no? Creo que estaría de puta madre, muy de "cada uno a lo suyo", y muriéndonos de la risa al menos tres noches a la semana.

10. Donde vive 7? No puedo decir la dirección completa, que luego nunca se sabe (pretendamos por un instante que docenas de gente leen mi blog, no puedo dejar que nadie vea donde vive mi querido 7). Digamos, sólo, que vive conmigo en Alcortown.

11. Que te gusta del 1? ¿Y qué no me gusta? Me gusta todo, estás mejor hecha que la tabla de multiplicar!

12. Es 12 tu mejor amigo? No tengo mejores amigos, pero 12 está a mi izquierda en la Tríada Intelectualoide Alcorconera.

13. Extrañas al 5? No, la verdad es que estoy harta de verla. A ver si coge la maleta otra vez y me deja tranquila :p

14. Cual es tu opinion sobre 11? Que tendría una opinión mejor formada si se dejara ver ese pelo oxigenated más a menudo.

15. Alguna vez saldrias con 1? Si tú eres mi hombreeeeee... y yo tu mujeeeeeeer...

16. Que harias si 3 y 13 salen juntos? Joder, sería la pareja más bizarra del universo. Es que no tienen absolutamente nada que ver. Supongo que llegaría el Apocalipsis, y todos los Jinetes llevarían tutú y serían fans de Neil Diamond.

17. Alguna vez has ido a algun sitio con 10? A clase, sobre todo. Una vez al Starbucks, otra a la Fnac y otra a la facultad de Ciencias de la Información, a poner carteles de "Se busca cantante". También he ido a sus conciertos, como buena gropey... digo, grupie, aunque eso no cuenta como "ir con..."

18. Que harias si 11 y 13 salen juntos? La verdad es que no me sorprendería... mucho. En cuando al interés por la moda y demás, están hechos el uno para el otro. Pero creo que 13 no podría seguir el ritmo de 11. Además, 11 es un pervertido, a saber lo que le haría a nuestra pobre 13.

19. Has dormido alguna vez en casa del 6? Una vez. En el sofá, porque no hubo manera de moverme de allí. Me quedé sopa mientras 6 y el resto de la tropa chateaban pornográficamente haciéndose pasar por tías cachondonas. Lástima que me quedara dormida... Ah, perdón, y luego he dormido una vez más, no sé si en su cama o en la de su hermano. Muy a gusto, por cierto.

20. Te has liado con 2? Ni muerta. Y menos ahora, que tiene esos malos vicios.

21. Te liarias con 4? Sólo si me pide salir antes XD . O si me dice que está en peligro mortal, y que necesita que un camión como yo le pase por encima para sobrevivir.

22. Cuenta un secreto de 11: que peligro tiene esta pregunta aplicada a este número. Tiene tantas indecencias en su haber...! Bueno, ahí va: el primer beso que me dio fue la cosa más torpe y monocuca que he experimentado.

23. Has sufrido por 13? Mazo! Pero miradla! Si es que es verla y echarse uno a llorar...

24. Has odiado a 7? ... Odiar es una palabra muy fuerte.

25. Cuanto quieres a 4? Le quiero tanto que soy capaz de hacer cosas por él que no he hecho por nadie. Le quiero tanto que iría al otro lado del mundo descalza y cantando zarzuela sólo con una palabra suya. Le quiero tanto que voy a seguir hablándole y queriéndole a pesar del bocao que me me pegado.

Bueno, ya está. Propongo que todo el mundo lo haga, me lo he pasado pipa con las respuestas, se me ha hecho corto y todo...

domingo, 29 de junio de 2008

Fucking, freaking soccer

Me cago en el fútbol. Me cago en quien juega, en quien lo ve, en quien chilla como un loco cada vez que algo sale bien en ese pequeño mundo de césped, hombres vestidos como niños y una pelotita que surca todo ese universo sin parar.
Hoy, 29 de junio de 2008, España ha llegado a la final de la Eurocopa. Su puta madre.
En mi casa se va a ver el partido. No sólo eso, sino que han invitado a más gente que a su boda para verlo todos juntos, vociferando al son de la afición.
TODOS mis amigos van a verlo. Hasta los que nunca han mostrado la menor afición por dicho deporte. Todos, joder. Así que, en vista de que me he quedado sola, he decidido atrincherarme en el cuarto del ordenador. Mi plan hasta que termine esa puta tortura:

- Poner la música a todo volumen. Artistas invitados:
+ HIM - discos: Love Metal, Venus Doom, Uneasy Listening vol 2
+ Asian Kung Fu Generation - varias canciones al azar
+ The Michelle Gun Elephant - Gear Blues
+ Gnarls Barkley - St. Elsewhere, The odd couple.
+ Etc.

- Escribir los múltiples fics que tengo abiertos, intentando acercarme un poco más al final de cada uno de ellos.

- Ver algún capítulo de Nobuta wo Produce, o quizá seguir viendo el anime de Gensomaden Saiyuki.

- Taparme los oídos cada vez que España marque gol.

Et voilà.

miércoles, 18 de junio de 2008

FIRED!!

Pues eso. Hoy, día 18 de junio de 2008 me han despedido de H**rtz. Bueno, si soy fiel a las palabras de mis jefas (también llamadas "esas putas de mierda") : "he terminado en H**rtz".

Después de una llamada misteriosa durante la cual no me quisieron adelantar nada, fui a la sede de mi contrata, a Eloy Gonzalo. Me recibió una chica con la que no había cruzado ni dos palabras, pero que actuaba como si me conociera de toda la vida. Y me dijo que se había acabado.

Después de aguantar una semana a una coordinadora que era como una patada en el colon, después de haber aprendido mis funciones, después de REALIZARLAS CON TOTAL EFICIENCIA me dicen que no respondo a las expectativas de la empresa en lo que a comportamiento se refiere.

En otras palabras, parece ser que no soy lo bastante vivaracha. De hecho, me han dicho que soy "demasiado seria para el puesto". Yo, seria. Ja.

Si ser seria significa no decir cuarenta veces "hola" a la misma persona, supongo que lo soy. Si ser seria equivale a no dejar el trabajo que tengas entre manos para charlar de tonterías con alguien que te dedicará tres segundos de su atención, entonces sí soy seria. Miss Seriedad 2008.

En fin, eso ha sido todo. Ha sido breve, pero intenso. Gracias a la gente de H**rtz, han sido más amables de lo que podría esperarse, y muchos de mis compañeros me han tratado como a una más, con una cordialidad encantadora.

Lástima que no se pueda decir lo mismo de E.P.D.M. = mis jefas de Activ**x.

Mordisqueándome el puño con rabia, os dejo.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Meme: levantarse con los 5 sentidos

Hello everybody, os propongo un MeMe sencillito, para que luego no os dé pereza contestarlo. Tenéis que escribir tres sensaciones que hayáis percibido con cada sentido en vuestro día a día. Como son sólo 3, recomiendo que sólo escojáis un momento del día. Yo, por ejemplo, me pido la mañana:

Vista
- Cuando consigo despertarme, veo la foto en blanco y negro de Ville Valo que tengo junto a mi cama.
- Cuando subo en el autobús 628, veo el tanga de una mujer a través de sus pantalones blancos.
- Cuando voy hacía el trabajo desde la parada del autobús, veo una hilera de retamas, llenas de flores amarillas.

Olfato

- Cuando subo las escaleras mecánicas del metro, huelo una mezcla de sudor rancio y calzoncillos sucios proveniente del hombre que sube delante de mí.
- Cuando me estoy quedando dormida en el autobús, huelo el rastro de colonía de vainilla de la mujer que ha pasado hace un segundo.
- Cuando me cambio en el lavabo del trabajo, huelo la peste a alcantarilla que sale de los retretes.

Gusto

- Cuando me levanto, me arrastro hasta la nevera y saboreo una fresa fría y madura.
- Cuando llego al trabajo, saboreo una barrita de cereales y albaricoque.
- Cuando salgo de trabajar, saboreo el vacío de mi estómago.

Oído
- Cuando me subo a la 511, escucho "It's my life" de Gwen Stefani, escapando de los cascos de la chica de enfrente.
- Cuando llego a Moncloa, escucho la cacofonía del reggaeton que proviene del móvil de un par de niñatas.
- Cuando sucumbo al sueño en la 628, escucho "Wonderwall", de Oasis, sonando en la radio del autobús.

Tacto

- A las 5:45 noto el agua fría en mi cara y mis manos.
- Cuando me siento a esperar la blasa, tanteo los agujeros cuadrados del asiento.
- Al sentarme a trabajar, toco las hojas de papel recién impresas.


Hala, ya está. Quien tenga sentido arácnido, también puede ponerlo. El mío está anulado a esas horas de la mañana.