
En el último momento (como casi todo lo que hago) me animé a ver Hairspray. La van a quitar definitivamente el 24 de este mes, así que moví el culo y pedí una entrada con student's concession, que solo son 22,50 libras.
Como llegué 3 horas y media antes de que empezara la obra (me puse nerviosa y me planté allí a las 16:00, pensando que igual tenía que enfrentarme a un combate con otras mil personas para conseguir una entrada. Decepción mayúscula, con lo único que tuve que lidiar fue con el ceceo del que las vendía), me puse a dar vueltas por Shaftesbury Avenue, que afortunadamente tiene el Forbidden Planet, una tienda de cómics bastante grande.
Pasé para cotillear un poco, con la esperanza de poder leerme de nuevo el primer comic de The Invisibles (una obra maestra). Abrí el volimen #1 ("Say you want a revolution"), y cuando llevaba 20 páginas noté la sombra de un dependiente, que hacía como que quería encontrar el libro que activaba el mecanismo secreto que abría la estantería, usando para ello un volumen de Red Sonja.
Yo me hice la loca durante 3 minutos, pero qué coño, el tío se puso muy plasta, y además entró en escena un friki que olía mucho a caldofrán, así que dejé el comic de nuevo en su sitio y me piré a otra sección.
Estuve como una hora y media mirando cosas (no os creáis que me aburrí, hay de todo para cotillear en el Forbidden Planet), y al final decidí irme a un Costa que había vislumbrado. Dejé migas de pan desde el teatro a la cafetería, porque me conozco, y me senté con un latte y una bolsa de brownie bites que hicieron que se me evaporasen las bragas de lo buenos que estaban.
Me sentí incómoda durante una hora más o menos, porque aunque tenía la cabeza puesta en mi lectura, había un grupo de gentuza que no paraban de reírse, y uno de ellos tenía un tic nervioso que consistía en girarse hacia donde yo estaba. Así que me puse paranoica y no podía parar de sentirme como si se riesen de mí (que puede que lo estuviesen haciendo, pero vamos, que tampoco quería enterarme).
Llegó la hora de ir tirando para el teatro, así que para allá que fui. El sitio que me había tocado no era bueno, era cojonudo. Octava fila, visibilidad absoluta, bata de pana. Empieza el musical.
Me gustó mucho, pero tengo que decir que no me gustó más que la representación que ví en el colegio de los Salesianos. Será que los chavales son buenísimos. De todas maneras el inglés sumaba puntos, porque a mí los musicales traducidos me ponen los pelos de punta.
Una cosa que me encantó fue que tenía sentado al lado un señor que no debía haber visto nada de nada de Hairspray, así que todas las coñas le pillaban de nuevas, y se reía a mandíbula batiente. Yo me partía el doble de lo normal, porque el señor este me pegaba la risa, y creo que en la canción "I know where I've been" lloramos los dos a duo.
Salí del teatro dos horas después, feliz de la vida, canturreando las canciones del musical. Y entonces cometí el error fatal de confiar en mi sentido de la orientación para coger una ruta distinta que me llevara al bus 8.
Tiré p'arriba, y más p'arriba, y de repente me vi en un barrio residencial para pijos, en High Holborn o algo así, perdida y sola por la noche en la ciudad que dicen que no duerme, pero que luego sí. Calles solitarias, ladridos de perro a lo lejos.
Salí a una calle más transitada, y le hice un placaje a un muchacho que pasaba por allí. Le pregunté si estaba cerca de Tottenham Court Road, y él me dijo amablemente que la parada de metro más cercana era Goodge St. Ni puta idea de qué parada era, pero luego resultó que estaba cerca de donde quería llegar.
Caminé y caminé, después de mirar un mapa en la estación de metro y de recargar la Oyster Card. Y, finalmente, vi un resplandor dorado a lo lejos. Freddie Mercury me sonreía desde el Dominion Theatre, guiándome hacia mi destino.
Enfilé para allá, y tras cruzar un mar de niños franceses que olían muy mal (las hormonas y la falta de desodorante/ambientador de pino tienes ese efecto), llegué a la jodida parada de autobús.
Pero vamos, que el musical muy bien.


Creo que esta foto es de la etapa Razorblade Romance (2000). El gayer cutre, Pluto -teclados, primero empezando por la derecha- todavía no se les había despegado. Me gusta mucho el peinado de Ville en esta etapa... Oy, y a Migé -bajo, el que está al lado de Pluto- ya le habían salido sus primeras tetazas. Que cucos ellos.
Etapa Deep Shadow's and Brilliant Highlights (2001), cuando Emmerson Burton sustituyó a Pluto a los teclados. No sé por qué en esta foto Gas -batería, primero empezando por la derecha- lleva gafitas de intelectual, pero le queremos de todas maneras.
Esta foto debe ser de cuando sacaron Dark Light (2005), cuando apareció Ville con el pero cortísimo y más rechoncho. Muchas fans se quedaron con el corazón roto, pero yo creo que tiene su puntillo. Fue un aviso, algo como "mirad, para que veáis que no vamos a estar igual de estupendos toda la vida, que sepáis que la alopecia y el metabolismo lento también tienen cabida en el mundo del rock".
Ojjjj, me encanta esta foto. Este estilillo también es de la fase Dark Light, pero cuando a Ville le crecieron un poco las greñas y perdió un par de kilitos. Es que, aunque eran ellos los que querían dar el susto a las fans, les tocó el turno de acojonarse cuando las fans dijeron "como Valo no siga estando bueno, pasamos de comprar el disco". Vaya mierda fans, de todas maneras. En fin, yo llamo a este estilo "Atuendo Killing Loneliness", porque salió así en el video de esa canción -el video europeo, no esa ñoñez que hicieron para el release en EEUU-. Bellos, bellos.

En el 76 sacó otro album, Station to Station, en el que cambiaba a su alter ego Ziggy Stardust por otro personaje que él mismo llamó "The Thin White Duke" (El Flaco Duque Blanco), más oscuro todavía (bueno, no es que cambiara uno por otro, en realidad se había cansado de Ziggy hacía bastante). Estética: pelo engominado, un aspecto más ochentero-yuppie y unos pasos de baile terribles (¬_¬) Mi no gusta mucha.
Ese mismo año protagonizó la película "The man who fell to Earth", interpretando a Thomas Jeromme Newton, un extraterrestre que viaja a la Tierra en busca de un método para llevar agua a su planeta, que atraviesa una grave sequía (el alter ego "The Thin White Duke" es una extensión de este personaje). He visto el trailer de la peli, y tiene una pinta estupenda. Ya haré un análisis más exhaustivo cuando la vea. De momento, este es el cartel.
En estos momentos Bowie está super pillado por la coca, se vuelve paranoico hasta el punto de decir que el gobierno español le había contratado para hacer una actuación celebrando la muerte del caudillo (flipa!). Además estaba hecho mierda tras haber perdido muchísimo peso. A pesar de todo, David siguió haciendo giras, hasta que aguantase la maquinaria.
Los 80s // 90s, la época negra.
Pero a partir de entonces Bowie dejó bastante de lado sus preferencias musicales, y se fijó más en la reacción del público y las ventas de discos. Consecuencia: truños como panes, una música sin personalidad y un look que madre mía, más le valía haber escuchado a su madre.
Parte buena: acabó con su adicción a la coca, y como seguía siendo muy majo, pues le seguimos queriendo.







Just a little rain falling all around,

