No tenía pensado escribir una entrada para mi despedida de Londres, la ERASMUS y la vida de estudiante abroad en general, pero me hallo en el aeropuerto de Luton, sin nada que hacer hasta las… 5 más o menos (son las 00:30 GMT), y no hay wifi por ningún lado para ponerme cerda viendo videos de YouTube.
Así que, a escribir esta entrada en Word, y ya cortaré y pegaré.
Pues he acabado la ERASMUS, señores/as. Han sido 9 meses que han tenido de todo, lágrimas, risas, gritos y flatulencias. He conocido a mucha gente que de verdad ha tenido peso en mi estancia allí, y ellos saben de quién hablo (no me señaléis con el dedo al grito de “¡¡¡cursi!!!”, que no es pa tanto).
He conocido a un puñado de famosos, algunos extremadamente importantes que me hacen decir aquello de “ahora puedo morir tranquila” (Neil Gaiman, alabado sea; Alan Rickman, tres veces bendecido). He dado también con gente antipática y horrorosa en términos generales que hacen que me alegre de abandonar el país (ya me encargaré de mandar cartas amenazadoras hechas con letras cortadas de revistas a esa persona).
Vamos, que está claro que con la vuelta a Madrid voy a perder muchas cosas. Londres es la ciudad en la que todo pasa, y Madrid mola pero no es lo mismo. Ahora, Londres tiene una cualidad fría que no terminé de abrazar del todo. Cada cosa lo suyo, supongo.
Si tuviera que hacer un top 5 de cosas que echaré de menos y cosas que no (y todos sabéis que me encanta un buen top 5), sería así:
COSAS QUE ECHARÉ DE MENOS
- Toda la gente que he conocido, tanto en la QMUL como en el Rose Theatre, como en el mundo Jupiter House. No excluyo a nadie.
- El Támesis, concretamente el tramo entre Saint Paul y la Tate Modern. Me salvó la vida cuando llegué, y siguió siendo un lugar que me ponía un nudito en la garganta cuando tenía que pasar por allí.
- El hecho de que todo lo que tenga que ocurrir, acabará ocurriendo en Londres. Estar en una ciudad que es un pequeño centro del universo en sí misma es un privilegio, y hace accessible cosas que nunca hubieras imaginado. Como ver a Alan Rickman en un cruce, o a la infanta Elena saliendo de un restaurante (creo que era ella, pero no os fiéis. La coleta era la misma).
- Brick Lane.
- Que lo cosmopolita de la ciudad se extienda hasta sus supermercados. Poder comprar en el mismo Tesco cilantro fresco y barbacoas desechables no tiene precio.
Echaré de menos muchas más cosas, pero creo que las reduzco a esas cinco. Ahora la contraparte:
COSAS QUE NO ECHARÉ DE MENOS
- La inmensa cantidad de borrachos tristes y violentos que se echan a las calles cuando sólo son las 10 de la noche.
- Que en invierno el sol se ponga a las 4 y media de la tarde.
- Que en verano el sol salga a las 4 y media de la mañana Y NO HAYA PERSIANAS.
- Las libras. Se gastan demasiado deprisa.
- Las plagas que puedes encontrar en tu hogar londinense: inquilinos cerdos, ratas, ratones, moho y chinches.
Sí, creo que eso es todo.
Y en eso quedan estos 9 meses, amigos míos. Ha sido un curso fantástico, lo repetiría veinte mil veces (añadiendo más Diet Cherry Coke y John Goodman’s Soft Eating Liquorice), y estoy escindida entre el hecho de que quiero ir a Madrid, pero no quiero marcharme. Es una crueldad que haya que elegir un sitio u otro, cuando no quiero renunciar a ninguno de los dos.
No me extiendo más. Dejémoslo en un cortés “ha sido un placer”, y despidámonos con un “au revoir”, que deja menos peso en el corazón.
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domingo, 20 de junio de 2010
lunes, 21 de septiembre de 2009
El loco de Hyde Park
Bueno, bueno, siguiendo el consejo de un buen amigo (guiño-guiño-patada-codazo, COFjaviCOF), voy a hacer que este blog arda mientras esté por Inglaterra.
Hoy he dedicado la mañana a hablar con los de una inmobiliaria, y a la vuelta un grupo de chicas españolas se han metido en el metro. Resulta que en el vagón había un chico que estaba buenísimo (muy british, así rubiajo con ojos azules y la boca muy roja), y el diálogo ha ido así:
- Soraya -ha dicho una - ¡SORAYA! (aquí la gente no grita, así que os podéis imaginar el espectáculo que ha dado la del berrido.
- ¿Qué pasa?
- ¿Has visto?
- Ya ves, está el tío que...
- Oye, que ha venido con la novia.
- A mí me da igual, yo me sentaba en sus rodillas y ¡zas!
- La novia tampoco es tan guapa...
- Ya ves.
Yo creo que había otro español en el metro además de mí, porque las miraba y parecía que se le escapaba un rebufo de risa. En fin, luego me he ido un rato a pasear por Hyde Park, a comerme este manjar: 
Son como lacasitos, pero con matequilla de cacahuete en vez de chocolate. Maravillosos, sobre todo si lo que se tiene delante mientras se degustan es esto:
Hoy hacía además un sol que no veas. Me parece increíble que esté teniendo mejor tiempo aquí que cuando estaba en Madrid. Vamos, no me quejo, pero es raruno.
Después de sentarme un rato a comer y mirar a las ardillas, los cuervos y a una cantidad considerable de tíos buenos (Londres es un vergel, y además tienes de todas las nacionalidades), ha llegado un señor muy sucio, muy gracioso y muy loco que me ha dado la brasa durante 25 min aprox. Menos mal que me ha llamado una amiga y me he ido alejando, murmurando excusas y pensando "sape!"
Luego a la hora de la comida he ido al Paddington Arms, un pub al que fui hace dos años donde se come muy bien (y más barato).
De primero unas patatas fritas típicas. Allí las más populares son las que van al punto de sal, las de vinagre y las de queso y cebolla. He pedido las últimas, que estaban de puta madre, por cierto.
Sólo se ven guisantes, pero debajo había una montaña de puré.
Y luego por la tarde a HMV, a ser tentada por los precios irrisorios de los DVDs. Pero es que algunos sólo valen 3 libras!!! ¿Cómo resistirse a eso? Y han caído dos pelis: Drivin Lessons y Wilde. Porque Rupert Grint y Stephen Fry lo valen.
Y ese ha sido mi día. Mañana: universidad, reunión erasmus y visita a pisos. Deseadme suerte, que la voy a necesitar. Eso y un médico, porque tengo un trancazo de cojones. Pero no se lo digáis a mi madre, que se cruza el canal de la Mancha a nado!!
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jueves, 20 de noviembre de 2008
Honey, I'm at home!
Qué viaje, amigos... Londres ha vuelto a superar mis sentidos, como la última vez. En esta ocasión, a la velocidad del rayo, eso sí, porque en tres días, ya me diréis.
Cosas a destacar: pues que esta vez iba más a la aventura, con lo de ir al hostal y todo eso -by the way, estuvo genial, recomiendo el sitio fervientemente, os pongo el enlace, porque merece la pena ir -; una vez más destaco el viaje en barco por el Támesis, desde el Parlamento hasta Greenwich -además, después de hacer parada en el embarcadero de la Torre, el barco coge una velocidad que no veas, y es alucinante ir en la parte de atrás (¿proa o popa?), con el viento dándote en la cara, el olorcillo del río en la nariz y los gritos de las gaviotas en las orejas; y, por último, y no por ello menos importante, la visita de rigor a Camden Town y la tarde de compra literaria que la siguió.
Me he gastado unas 30 libras en libros -os parecerá poco, pero es que tenía un total de 60 para gastos personales -, cuyos títulos son:
- Neverwhere, Neil Gaiman.
- American Gods, Neil Gaiman.
- Good Omens, Neil Gaiman & Terry Pratchett, dos colosos que han parido una obra que debería estar prohibida de buena que es.
- Through the looking glass, Lewis Carrol.
- Boy: tales of childhood, Roald Dahl.
También me compré un cinturón muy chulo y una gorra de olivertwist :) ¿Que os parece poco? Ay, pues yo salgo muy contenta, las ediciones de los tres primeros libros son preciosas, y los dos últimos, aunque son menos lucidos, tienen la ventaja de ser de segunda mano, lo que significa que cuentan con algo de historia, y que fueron bastante baratos (dos libras y media cada uno).
Y con esta visión tan materialista -pues casi me limito a hablar de lo que compré o no - y a la vez tan y tan nerd, me despido. Os amo.

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miércoles, 12 de noviembre de 2008
London's calling
Pues sí, para los que no lo sepáis (que sois pocos), me voy a Londres este finde, en una operación relámpago para callejear de nuevo por la ciudad, comprar un par de libros, y visitar a un par de amigos.
Todavía me encuentro sin libras (no os preocupéis, de esta tarde no pasa) y ayer estuve jugando al tetris con la mochila para ver si me cabía todo -con todo quiero decir: un pantalón, un pantalón de pijama, una camiseta, la camisa de franela que uso para dormir, dos bragas, un sujetador y un neceser de baño con una pastilla de jabón, 3 compresas y cuatro medicamentos-. Las pruebas dieron positivo, y creo que puedo apañármelas con mi mochila del instituto, compañera de penurias durante todos estos años.
A mi vuelta traeré anécdotas y fotos, pero si queréis regalitos, id a llorarle a otra.
See ya!

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domingo, 4 de mayo de 2008
Tiger, Tiger, burning bright
The TigerBy William Blake1757-1827
TIGER, tiger, burning bright
TIGRE, tigre, ardiendo brillante
In the forests of the night,
en el bosque de la noche
What immortal hand or eye
¿Que mano u ojo inmortal
Could frame thy fearful symmetry?
pudo configurar tu temible simetría?
In what distant deeps or skies
¿En qué distantes profundidades o en qué cielos
¿En qué distantes profundidades o en qué cielos
Burnt the fire of thine eyes?
ardió el fuego de tus ojos?
On what wings dare he aspire?
¿Sobre qué alas se eleva?
What the hand dare seize the fire?
¿Qué mano se atreve a asir su fuego?
¿Y qué hombro, y qué arte
Could twist the sinews of thy heart?
pudo retorcer los tendones de tu corazón?
And when thy heart began to beat,
Y cuando tu corazón comenzó a latir,
What dread hand and what dread feet?
¿qué terrorífica mano, y qué terrorífico pie?
What the hammer? what the chain?
¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
In what furnace was thy brain?
¿En qué forja se hallaba tu cerebro?
What the anvil? What dread grasp
¿Qué yunque? ¿Qué terrorífico entendimiento
Dare its deadly terrors clasp?
se atrevió a encerrar sus temores mortales?
When the stars threw down their spears,
Cuando las estrellas arrojaron al suelo sUs lanzas
And water'd heaven with their tears,
y empaparon el cielo con sus lágrimas
Did He smile His work to see?
¿Sonrió Él al contemplar su trabajo?
Did He who made the lamb make thee?
¿Sonrió Él al contemplar su trabajo?
Did He who made the lamb make thee?
¿Aquél que hizo el cordero te hizo a tí?
Tiger, tiger, burning bright
Tigre, tigre, ardiendo brillante
In the forests of the night,
Tigre, tigre, ardiendo brillante
In the forests of the night,
en el bosque de la noche,
What immortal hand or eye
¿Qué mano u ojo inmortal
Dare frame thy fearful symmetry?
Dare frame thy fearful symmetry?
se atrevió a configurar tu temible simetría?
He aquí mi pequeño homenaje a William Blake, mi poeta favorito del Romanticismo inglés.
Además de alzar mi copa en su honor, también golpeo con mi cucharilla en su borde de cristal en honor del profesor Palomares Arribas, una joya (aunque ya gastada y de cortes irregulares) entre el profesorado de la Universidad Complutense de Madrid. Un aplauso.
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