viernes, 29 de mayo de 2009

Anti-recomendación: Tatta Hitotsu no Koi

Estos días he regresado un poco a mi afición por los doramas. Como hace mucho que nadie me recomienda nada, me pasé por MySoju para ver qué encontraba. Aterricé en uno de Kamenashi Kazuya (alias "onnagata", alias "Kaderitas Kazuya"), llamado "Tatta Hitotsu no Koi".
La historia está uy sobá: chico pobre y chica rica, juntos en su defensa de un amor sin barreras monetarias ni de clases. De todas maneras, me animé a verla, porque Hana Yori Dango también va de eso (con extras como el bulling en un colegio de ricos), pero es bastante entretenida.
Ojalá me lo hubiera pensado mejor. La serie llega a un 3 y medio, quizá a un cuatro. Los personajes secundarios no tienen nada en especial, la historia de amor es más sosa que una mata de habas, y la tía es IN-SU-FRI-BLE, se pasa la serie indignada con el sino, pero ella no mueve un puñetero dedo.
Lo único que se salva es la actuación de Kamenashi Kazuya, que bueno, tampoco es que sea la leche, pero claro, lo justo para ponerse al nivel que pide el guión. Al menos no sobreactúa.
En fin, 9 caps que tiene la serie, y me los tragué por cabezonería, con la esperanza de que pasara algo interesante en el último momento. Pero nada.
Así que, amigos míos, buscad otro dorama, porque este es una kaka.

lunes, 11 de mayo de 2009

A bed full of comics, a heart full of joy

Hoy me he decidido a emprender la difícil tarea de recolocar todos TODOS mis cómis (manga y american comic, que se reduce a unos cuantos números de Sandman). Era hora de hacerlo, porque ya había empezado a sacarlos de sus estantes y apilarlos de cualquier manera. Pobres míos, no se merecen ese trato.
He comenzado a colocarlos en el escritorio... para darme cuenta de que, sencillamente, no cabían. Así que he empezado a hacer montoncitos en la cama. Este ha sido el resultado.
Mi cama llena de manga. Si no se me clavaran los cantos en el lomo, me hubiera revolcado en ellos. Claro que entonces todo mi trabajo de colocación se hubiera ido al garete. Cuando me he puesto a hacer la foto, no los abarcaba el objetivo, así que me he subido a una banqueta, para que veáis la realidad real de una friki del cómic.18 series, la mayoría sin acabar, pero bastantes, al fin y al cabo. ¿Cuándo volveré a tener suficiente dinero como para seguir ampliando mi colección? ¿Cuándo? De momento me doy con un canto en los dientes, ¿no?
Una última foto, para poder fardar un poquito más ,,-_-,,Con esto me despido. But behold, BEHOLD my magnificent collection!!

domingo, 10 de mayo de 2009

Esa voz me suena

El viernes pasado ocurrió una de esas cosas que hacen que trabajar en Ikea sea un poco más entretenido. Me encontraba yo en la caja 10, a mis cosas, cuando llegaron dos clientas, amigas ellas. Empezaron a hablar de sus cosas, y yo a mosquearme. Una de las dos tenía una voz que me sonaba horrores. Al final, cuando estaba firmándome la boleta de la tarjeta de crédito, me armé de valor para tener la siguiente conversación:

-Perdone, ¿es usted dobladora?
-Uy. Pues sí -se gira hacia su amiga- ¿Has oído? Que si soy dobladora, dice.
Yo pensé que estaba de cachondeo, ¡pero no!
-¿Y cómo lo has sabido? -me preguntó.
-Es que me ha sonado su voz, y como soy muy aficionada a los doblajes...
-¡Qué fuerte! ¡Qué oído!
Se quedó callada, como diciendo, "y de qué te sueno, maja?".
-Lo último que he oído de usted -le digo- Ha sido la serie "One Piece".
-Sí, ahí he participado.
-Y en la serie "Rugrats", haciendo de Phil, uno de los gemelos.
-¡Sí! Ahí hacía de la madre también. Que fuerte... Cómo nosotros no damos la cara, se me hace muy raro que alguien nos conozca.

Y eso fue todo. La amiga por lo visto también era dobladora, pero no me sonaba. Ella dijo: "Claro, como yo sólo soy Lara Croft...". Pero ni de coña era la dobladora de Angelina Jolie en las pelis. Creo que se refería a que era la voz de Lara Croft en las demos de los videojuegos.
En fin, la dobladora que yo conocía es Mercedes Espinosa. Os pongo en enlace con el número de doblajes que ha hecho. Es una mujer super simpática. Me hubiera gustado decirle "oye, y si ves a Jorge Saudinós, ¿le podrías decir que es lo más grande que ha parido madre?" (nota: Jorge Saudinós es el doblador de Shikamaru en la versión española, y de Roronoa Zoro en One Piece).

Quería poner algunos videos para que escucharáis su voz, pero es imposible en youtube. Bueno, en cuando veáis la lista de doblajes sabréis quien es. Hasta más ver!

viernes, 24 de abril de 2009

Declaraciones de Neil Gaiman, que FSM le bendiga.

Leyendo el journal de Neil Gaiman me he encontrado con esto. Consecuencias: carcajadas internas y temblor de hombros incontrolable.


"Over the years I've got very used to being asked in interviews about Why Sandman Wasn't Political. Normally journalists would point out hoy very filled with politics all the other British writers of the school of eighty-something were, and that Sandman wasn't. And why is that? And I would hesitantly suggest that I thought that Sandman might have been a bit more political that they thought, and they would say no, it definitely wasn't; where was Margaret Thatcher, after all, and why hadn't I shown her eating babies with her vampire teeth?"



Martes, 21 de abril de 2009


Traducción para quien no pille inglés y si pille a Neil Gaiman:


"A lo largo de los años me he acostumbrado a que me pregunten sobre Por Qué Sandman No Trata la Política. Normalmente los periodistas señalan lo llenos que están de contenido político todos los demás escritores británicos de la escuela de los ochenta y tantos, al contrario que Sandman. ¿Por qué es así? Y yo suelo sugerir a regañadientes que pienso que Sandman quizá sea más político de lo que ellos piensan. Y ellos dicen, no, definitivamente no lo es. Después de todo, ¿dónde está Margaret Thatcher, y por qué no la he mostrado comiendo bebés con sus dientes de vampiro?"
Menos mal que, después de tener mis dudas, he confirmado que está divorciado.

jueves, 23 de abril de 2009

Chequeo médico

Hello, preas.
Como ya es definitivo que me dan la Erasmus a Londres (Queen Mary and Westfield College, allá voy!), he decidido hacerme unos cuantos chequeos médicos, para que no se diga que soy una sucia española llena de gérmenes. Sí, sí, reíd, pero por lo que me han contado de los ingleses, me extrañaría que no me mirasen la cabeza en busca de piojos y me grapasen después un cartón que dijera "Smithson".
En fin, ayer pedí hora para hoy a las 17:25. Como es normal, me han atendido tres cuartos de hora después. Mientras esperaba y sudaba (30º de calefacción dentro, insufrible), he mirado a ver cómo estaba el patio.
Lo que odio de venir a este ambulatorio nuevo es que me encuentro siempre a toda la gente que iba a mi mierdabar, y generalmente es gentuza a la que no tocaría ni con un palo de tres metros y diecisiete centímetros. Esta vez he esquivado las miradas de Manolín, el camello del barrio. Mandanga de la buena, o eso dicen. Tiene una cara de zarpero que no puede con ella, y creo que padece de guacheras también. Mala gente.
Además del Manolín de los cojones, había una niña sin correa que no paraba de dar pisotones en el suelo y contar hasta cinco a gritos. Estaría ensayando la lección, porque parecía muy concentrada en dar por culo con los numeritos. La madre no le decía nada, y cuando ya todos estábamos a punto de encender antorchas y agarrar horcas, le ha dicho "no te estás portando civilizadamente, Anaisë (seguro que lo escribía así, tenía una cara de madre-new age-consumidora a tiempo parcial de culebrones que no podía con ella), ¡estás castigada!". La niña se ha encarado con ella y le ha gritado "NOOOOO!!!". Después se ha derrumbado en una silla. No sé si ha sido por el impacto psicológico, la vergüenza de ser castigada por tu madre en público, o si ha sido alguno de los pacientes con una oportuna cerbatana.
Además de cotillear, también me he quedado unos quince minutos en stand by, pensando en cómo sería el médico esta vez. Lo digo porque cada vez que voy hay alguien distinto. En mi mente he empezado a imaginarme a un médico guaperas, medio moderniqui y simpático. Lo que ha salido por la puerta ha acertado una de tres. No está mal, no todo va a ser guapura y estilo.
Pues eso, le he pedido cita para el ginecólogo/a, análisis de sangre (me ha dado el vaso para que me haga el de orina, de propina y porque rima, ¡que divina!) y una alergología. De lo del neurólogo no ha querido oír ni hablar. Dice que mis migrañas no son ná, que si las tuviera dos veces a mes sí que me daba hora, pero que tal y como estoy, con una aspirina voy que chuto.
Luego he tenido que bajar a que me dijeran día y hora (porque el médico te saca unos papeles, pero luego hay que hacer trueque con los de Información). Me ha atendido un caballero que tenía un serio problema de Ceja Solitaria.
El diálogo ha sido así:
"-La alergología la tienes en Junio, ¿te parece bien?"
"-Me parece"
"-La citología el 11 de mayo, ¿te viene bien?"
"-Sí, me va bien -silencio incómodo mientras teclea, mi verborrea actúa - Además ese día empiezan mis vacaciones en el curro, así que mira, para celebrarlo, ajajá."
(nota: pretendía ser sarcástica/graciosa-que-te-cagas)
"-Pues nada..."-ha dicho él. Prácticamente he podido leer en su frente (encima de su ceja) "pues si para tí una citología es una celebración, llévate un gorrito gracioso y confetti para cuando tengas una colonoscopia".
Yo, como siempre, de éxito en éxito.

martes, 31 de marzo de 2009

Terry Pratchett Week #4 (especial Greebo)

"[...]
- Sí , mamá. ¿Qué hago con el gato, mamá? -preguntó Jason.
- Oh, Greebo se viene con nosotras -replicó Tata Ogg.
- ¿Qué? ¡Pero si es un gato! -saltó Yaya Ceravieja -. ¡No podemos llevar gatos en el viaje! ¡No pienso ir por el mundo con ningún gato! ¡Ya es bastante tener que viajar con pantalones y botas provocativas!
- Si lo dejara aquí, echaría de menos a su mamaíta, ¿a que sí? -canturreó Tata Ogg al tiempo que cogía a Greebo.
El gato colgó inerte, como una bolsa de agua caliente agarrada por el centro.
Para Tata Ogg, Greebo seguía siendo aquel gatito tan mono que perseguía ovillos de lana por el suelo. Para el resto del mundo era un gigantesco gato macho, un paquete de fuerzas vitales increíblemente destructivas, envuelto en una piel que no parecía piel, sino más bien una hogaza de pan que alguien se hubiera dejado a la intemperie durante dos semanas.
Los que no lo conocían solían sentir pena por él porque sus orejas eran casi inexistentes y su cara tenía el mismo aspecto que si un oso hubiera acampado en ella. No podían saber que esto se debía a que Greebo, como cuestión de orgullo felino, intentaba pelear o violar a cualquier cosa igual o mayor que un carro tirado por cuatro caballos. Los perros más feroces gimoteaban y se escondían bajo las escaleras cuando Greebo vagaba calle abajo. Los zorros no se atrevían a acercarse al pueblo. Los lobos daban un rodeo [...]"

Terry Pratchett, Brujas de Viaje, 1991


"[...] A estas alturas ya estaban solas salvo por el hombre enorme que roncaba. Los otros dos habían salido y se habían unido a los pasajeros que iban en el techo.
La causa principal era Greebo. Con ese instinto infalible que tienen los gatos para detectar a la gente que odia a los gatos, había saltado pesadamente al regazo de todos y les había practicado el tratamiento del 'joven aaamo de vuelta en la vieeeja plantación'. Los había pisoteado hasta someterlos y luego se había echado y se había puesto a dormir, con las garras no lo bastante clavadas como para hacerles sangre, pero sí como para sugerir claramente que aquella era una opción en caso de que la persona se moviera o respirase. Y luego, cuando estaba seguro de que se habían resignado a la situación, había empezado a apestar.
Nadie sabía de dónde venía. No era un olor asociado con ningún orificio conocido. Era simplemente que, después de cinco minutos de siesta, el aire de encima de Greebo adquiría un penetrante olor a alfombras fermentadas [...]"

Terry Pratchett, Mascarada, 1995


Terry Pratchett Week #3

"[...] En la cima de la montaña, el aquelarre se había calmado un poco.
Los pintores y los escritores siempre han tenido un concepto un tanto exagerado de lo que sucede en un aquelarre de brujas. Eso les sucede por pasarse demasiado tiempo en habitaciones pequeñas, con las cortinas corridas, en vez de salir a tomar aire fresco, que es más sano.
Por ejemplo, está lo de bailar desnudas. En un típico clima templado hay muy pocas noches en las que alguien pueda tener ganas de salir a bailar a medianoche sin ropa, por no mencionar ya los guijarros, los cardos y los puercoespines repentinos.
Luego, está toda la cuestión de los dioses con cabeza de cabra. La mayor parte de las brujas no creen en los dioses. Saben que los dioses existen, claro. Incluso tienen tratos con ellos de cuando en cuando. Pero no creen en los dioses. Los conocen demasiado bien. Sería como creer en el cartero.
Y en cuanto a la comida y la bebida, los trocitos de reptil y todo eso... la verdad es que las brujas no son partidarias de esas cosas. Lo peor que se puede decir de las brujas, sobre todo de las más ancianas, es que les suelen gustar los bizcochos de jengibre, y que los mojan en un té con tanto azúcar que la cucharilla no se mueve. Y si se encuentran con que está demasiado caliente, se lo beben del plato. Además, lo hacen con un acompañamiento de ruiditos de aprobación, que uno imaginaría que provienen de una cañería barata. Quizá al fin y al cabo sean mejores las ancas de rana. [...]"

Terry Pratchett, Brujas de Viaje, 1991