martes, 16 de marzo de 2010

"Los niños franceses van a Londres", o el Milagro de Freddie Mercury.


En el último momento (como casi todo lo que hago) me animé a ver Hairspray. La van a quitar definitivamente el 24 de este mes, así que moví el culo y pedí una entrada con student's concession, que solo son 22,50 libras.
Como llegué 3 horas y media antes de que empezara la obra (me puse nerviosa y me planté allí a las 16:00, pensando que igual tenía que enfrentarme a un combate con otras mil personas para conseguir una entrada. Decepción mayúscula, con lo único que tuve que lidiar fue con el ceceo del que las vendía), me puse a dar vueltas por Shaftesbury Avenue, que afortunadamente tiene el Forbidden Planet, una tienda de cómics bastante grande.
Pasé para cotillear un poco, con la esperanza de poder leerme de nuevo el primer comic de The Invisibles (una obra maestra). Abrí el volimen #1 ("Say you want a revolution"), y cuando llevaba 20 páginas noté la sombra de un dependiente, que hacía como que quería encontrar el libro que activaba el mecanismo secreto que abría la estantería, usando para ello un volumen de Red Sonja.
Yo me hice la loca durante 3 minutos, pero qué coño, el tío se puso muy plasta, y además entró en escena un friki que olía mucho a caldofrán, así que dejé el comic de nuevo en su sitio y me piré a otra sección.
Estuve como una hora y media mirando cosas (no os creáis que me aburrí, hay de todo para cotillear en el Forbidden Planet), y al final decidí irme a un Costa que había vislumbrado. Dejé migas de pan desde el teatro a la cafetería, porque me conozco, y me senté con un latte y una bolsa de brownie bites que hicieron que se me evaporasen las bragas de lo buenos que estaban.
Me sentí incómoda durante una hora más o menos, porque aunque tenía la cabeza puesta en mi lectura, había un grupo de gentuza que no paraban de reírse, y uno de ellos tenía un tic nervioso que consistía en girarse hacia donde yo estaba. Así que me puse paranoica y no podía parar de sentirme como si se riesen de mí (que puede que lo estuviesen haciendo, pero vamos, que tampoco quería enterarme).
Llegó la hora de ir tirando para el teatro, así que para allá que fui. El sitio que me había tocado no era bueno, era cojonudo. Octava fila, visibilidad absoluta, bata de pana. Empieza el musical.
Me gustó mucho, pero tengo que decir que no me gustó más que la representación que ví en el colegio de los Salesianos. Será que los chavales son buenísimos. De todas maneras el inglés sumaba puntos, porque a mí los musicales traducidos me ponen los pelos de punta.
Una cosa que me encantó fue que tenía sentado al lado un señor que no debía haber visto nada de nada de Hairspray, así que todas las coñas le pillaban de nuevas, y se reía a mandíbula batiente. Yo me partía el doble de lo normal, porque el señor este me pegaba la risa, y creo que en la canción "I know where I've been" lloramos los dos a duo.
Salí del teatro dos horas después, feliz de la vida, canturreando las canciones del musical. Y entonces cometí el error fatal de confiar en mi sentido de la orientación para coger una ruta distinta que me llevara al bus 8.
Tiré p'arriba, y más p'arriba, y de repente me vi en un barrio residencial para pijos, en High Holborn o algo así, perdida y sola por la noche en la ciudad que dicen que no duerme, pero que luego sí. Calles solitarias, ladridos de perro a lo lejos.
Salí a una calle más transitada, y le hice un placaje a un muchacho que pasaba por allí. Le pregunté si estaba cerca de Tottenham Court Road, y él me dijo amablemente que la parada de metro más cercana era Goodge St. Ni puta idea de qué parada era, pero luego resultó que estaba cerca de donde quería llegar.
Caminé y caminé, después de mirar un mapa en la estación de metro y de recargar la Oyster Card. Y, finalmente, vi un resplandor dorado a lo lejos. Freddie Mercury me sonreía desde el Dominion Theatre, guiándome hacia mi destino.
Enfilé para allá, y tras cruzar un mar de niños franceses que olían muy mal (las hormonas y la falta de desodorante/ambientador de pino tienes ese efecto), llegué a la jodida parada de autobús.
Pero vamos, que el musical muy bien.

jueves, 25 de febrero de 2010

The dream that you dream will come true...

Todavía con las canillas temblando (no tanto de emoción como de haber estado de puntillas durante 3 horas) me dispongo a relatar lo acontecido today, en Leicester Square.
Hoy ha sido, como muchos sabréis, el pre-estreno de Alice in Wonderland by Tim Burton. El cine Odeon de Leicester ha sido honrado por la visita de actores como Alan Rickman, Helena Bonham Carter, Johnny Depp y Stephen Fry, entre otros.
Yo me presenté allí a la una y media, y la plaza estaba ya que lo petaba. Habían puesto vallas para retener a la masa hambrienta de celebridades, y todos los sitios buenos estaban ocupados. Mucha gente hacía cosplay de Sombrerero Loco, y en general había mucha espantajada suelta.
Más tarde se me unieron Celia, Rosa y Laura, y buscamos un sitio mejor que el que había escogido yo (que era un mojón como la copa de un pino, todo hay que decirlo). Nos pusimos detrás de uno grupillo de cinco que iban disfrazados de distintos cosplays de Johnny Depp, concretamente de Sombrerero, Eduardo Manostijeras, Jack Sparrow, Sweeney Todd, y Willy Wonka. Debemos haber salido en un puñado de cadenas televisivas, porque todo cristo venía a charlar con los J5 (juego de palabras, a ver si lo pilláis).
En un momento dado unas niñatas se empeñaron en pisarnos hasta la cabeza si hacía falta para ponerse en primera fila, pero cerdas hay en todas partes, así que intentamos resistir con nuestra fuerza bruta y soltando un "stop pushing, will ya?" de vez en cuando.
La mandanga buena se suponía que empezaba a las 5 y media, pero las estrellas siempre llegan elegantemente tarde, para disgusto de las fans, así que nos pasamos como 2 horas mojándonos un poco (hicimos formación tortuga con los paraguas), otra hora al descubierto, y otra hora más mojándonos como ratas (ciao, rimmell, hola, pelo churretoso).

Bosque de paraguas y muchacho disfrazado de Mad Hatter que llevaba allí desde las 07:30 am.

Y, finalmente, tras muchas falsas alarmas y mucho dolor de cuerpo, vino Johnny Depp. Fue el único que se paseó por prácticamente toda la plaza para firmar autógrafos y ser en general muy majete. Las trepas que nos estaban sodomizando con codos y rodillas le soltaron perlas como "you're gorgeous!", "you're beautiful!" y "I wanna see your beautiful face!!!". Yo grité un poco y concentré mis esfuerzos en levantar la cámara, hacerle fotos y tratar de verle también en persona. Conseguí verle durante 3 segundos, gracias al armario de tío que se me puso delante, pero creo que me puedo quedar contenta.

Sé que la foto podía ser mejor, pero se me ponen los pelos como escarpias igualmente...

Ya puedo tachar una tarea pendiente. Lo siguiente será conseguir un autógrafo (una foto con él sería genial, pero no vamos a ser exigentes), o por lo menos estar en primera fila en otra première.
Sonriendo para sí y mesándose las barbas, se despide vuestra amiga y colega.

domingo, 7 de febrero de 2010

A golpe de remo

[Esta conversación tuvo lugar el 6 de febrero de 2010, en el autobús número 8, dirección Bow Church]

disclaimer: el autor de esta compilación de insensateces no se hace responsable de los posibles efectos psicológicos que los lectores puedan desarrollar.


Mónica: Tengo una teoría conspiratoria...
Celia: A ver...
Mónica: Los tíos que están buenos alcanzan su punto álgido a las 15 años. A partir de ese momento, o se quedan como están o empeoran.
Celia: ¿Y eso?
Mónica: Sí, por ejemplo, el hermano de mi amiga Laura. A los 15 años estaba hecho un pincel, y a los 16 de repente echó un cuello-toro que no veas. Además, se puso un pendiente de estos de Beckham.
Celia: Mira, eso es una cosa que no entiendo. En el instituto todos están a la defensiva de quién es maricón y quien no, y luego se pone de moda llevar unos pendientes como los que llevaba tu abuela.
Mónica: Ya. Bueno, pues eso, que a en cuanto cumplen 16 se empiezan a mazar, y ya no es lo mismo.
Celia: Yo si tengo un hijo, tengo muy claro a qué le voy a apuntar.
Mónica: ¿?
Celia: A piragüismo. Porque con ese deporte los tíos echan unas espaldas...
Mónica: Ahá.
Celia: Vamos, pero que fijo que le meto a piragüismo. Ya puede protestar, en plan "mamá, todo el mundo va a clase de informática", que yo le diré "Manolito, tú a la piragua".
Mónica: hombre, no le vas a obligar.
Celia: Vamos si le obligo. Es por su bien, yo sé lo que me hago.
Mónica: Así que... Manolito, habíamos dicho, de cabeza a darle al remo.
Celia: Exacto.
Mónica: Pues muy bien.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Hey sista, go sista, soul sista, flow sista

Todo el mundo tiene de vez en cuando teorías conspiratorias. Yo hoy me he puesto a ver otro dorama, "Yasuko to Kenji" (no, no tengo ningún problema, gracias), y he descubierto que dos de las actrices que salen son clavadas a un par de Johnny's que las entendidas conocemos bien.

La primera es Tabe Mikako (creo que la había visto ya en Yamada Tarô Monogatari), si me estoy colando me lo decís, que no me apetece mirar Wikidrama. Bueno, mi versión de los hechos es que en realidad es la hermana de Masuda Takahisa, de NEWS!!!

Mírales, si tienen la misma nariz, la misma cara de P-chan.

La otra hermana desaparecida es Hirosue Ryoko, a la que separaron de su hermano, Ikuta Toma:

Le pones unas bragas en la cabeza a ella y tenemos el set completo.

A esto le añadimos que yo sigo diciendo que Toda Erika es la hermana de Kazunari Ninomiya.


Ahí queda eso, yo lo dejo en vuestras manos para qué decidáis cuál es la verdad. ¿Se dedica la Johnny's a separar familias para poder hacer más pasta entrenándolos cual monos de circo por separado? ¿Se queda los chicos para él? Entrada chorra: COMPLETADA.

miércoles, 27 de enero de 2010

Saranghae, Han Guk.



Quienes me seguís por facebook sabéis que he descubierto el mundo de las producciones televisivas coreanas. Ya lo había flipado cosa mala con la adaptación cinematográfica de Antique Bakery, uno de mis cómics favoritos. Fueron los coreanos, y no los japoneses, quienes llevaron la obra de Yoshinaga Fumi al cine, y lo hicieron que te cagas de bien.
Después de tragarme Tokyo Dogs (no está mal, pero meh), deambulaba yo por DramaCrazy.com, viendo a ver qué veía, porque pasaba una mandanga con mi página de manga favorita, y no sabía muy bien qué hacer para no aburrirme (para qué conversar en vivo, leer sobre papel o esuchar a Tchaikoivsy si tienes banda ancha). La cosa es que me dio por ver como andaban los doramas coreanos, y me topé con un título tan pastel que tuve que detenerme a ver qué era. Y menos mal que me paré.
El dorama es cuestión se llama You're beautiful, pero el contenido no tiene mucho que ver, o por lo menos yo no he pillado todavía qué tiene que ver el título con la trama. O yo soy corta, o el que decició lo del título era español.
La protagonista, Go Mi Nyu, es una niña que ha crecido en un orfanato/convento, y tiene pensado ir a Roma para hacerse monja de todas todas. Un día se presenta un tío que dice ser el agente de su hermano gemelo, Go Mi Nam, quien ha sido seleccionado para pasar a formar parte de A.N.JELL, un grupo de K-pop que lidera las listas de ventas del país.
La cosa es que Go Mi Nam ha tenido un accidente al hacerse unos retoques faciales (quiso hacerse lo de la Preysler, y se quedó sin poder cerrar los párpados), y necesitan que su hermana se haga pasar por él hasta que se recupere y pueda dejar de echarse Visprin cada cinco segundos.
Total, que Go Mi Nyu se planta en la discográfica, y como su hermano tiene voz de castrati, pues la engañifa cuela. Se marca un sólo celestial (Panis Angelicus, concretamente) y a todos los del grupo les cabe una sandía por el culo después de oírla.
Los componentes son Huang Tae Kyung, Kang Shin Woo y Jeremy (nombre artístico, of course ma horse). Tae Kyung es el líder y vocalista, Shin Woo el guitarrista y Jeremy el batería. De entrada, Tae Kyung le tiene manía a Go Mi Nam, porque si han cogido a otro chorbo en el grupo es porque el manager dice que él solo no basta para cantar. Pero como Go Mi Nam tiene una vocecita guay, pues acaba aceptando.
El primero que descubre que Mi Nam es una chica es Shin Woo. Él viene a ser un poco el Hanazawa Rui de la serie (concretamente el Rui de la segunda temporada de Hana Yori Dango). Él protege a Mi Nam, intenta que no la cazen con lo del cross-dressing, y de paso trata de tener momentos románticos con ella.
Tae Kyung también se entera del pastel, y como no le gusta que le hayan quitado protago- nismo, le dice que se pire a tomar por saco o se lo cuenta todo al presidente de la discográfica. Ella le ruega y le requeteruega, y como es muy maja y él en el fondo es un cacho de pan, pues acaba protegiendo su secreto también, sin decirle a nadie nada. Entre pitos y flautas va floreciendo el triángulo amoroso, y se presentan los conflictos habituales de secretos familiares, novias celosas y situaciones très bizarre.
El prota, Tae Kyung es muy MUY Matsujun, tanto fisicamente como en actitud, sobre todo hacia el final. El tercer miembro, Jeremy, es el personaje-bufón, aniñado y con el pelo teñido de rubio pollo. El que es adorable, pero tiene 0 posibilidades de llevarse a la chica. Además le hacen unos peinados de chavo del ocho que da pena verle.
La serie es guay, lo único rallante es: que tiene una banda sonora de 3 canciones que repiten una y otra vez, y que 16 capítulos se hacen un poco largos. Pero bueno, cosas más largas nos hemos tragado (dos temporadazas de Hana Yori Dango), o más cortas pero malas de pelotas (véase mi entrada sobre Tatta Hitotsu no Koi).
En fin, que la recomiendo fervientemente, yo me he reído a carcajada limpia, y el tema fan-service es fabuloso (cuándo la veáis lo entenderéis).




Qué coño, para muestra un botón:

En Corea saben qué vende, y nos ponen al señor Jang Geun Seok (presente en la foto) vestido con esos jerseys de enseñar clavícula y hombros que tanto gustan a las fans. Enséñalo, enséñalo, que no se desgasta.

Venga, ahora a ver el dorama! http://www.dramacrazy.net/korean-drama/youre-beautiful/



sábado, 23 de enero de 2010

"Estoy que lo tiro", o "Ippon!"

Sí, sé que no ha pasado un mes desde la última entrada, estaréis todos extrañadísimos.

Hoy iba de camino a mi agencia inmobiliaria clandestina (que de tan clandestina que es no tiene ni cartel en la puerta, hay que hacer ritual de iniciación para conocer dónde está, y te piden un santo y seña antes de entrar) para pagar el alquiler, cuando he tenigo un encuentro con el más allá.
En frente de mi facultad estaba un tío asiático (procedencia concreta desconocida por el momento) que yo ya tengo fichado, tiene el pelo así como Mugen, de Samurai Champloo, es gafapasta, alto y larguirucho. Ya me molaba bastante así, a palo seco, pero es que hoy llevaba una pedazo de funda de bokken al hombro!!! (El bokken, o bokuto es una espada de madera japonesa) La funda en questión no era tan moderna como la de la foto, pero molaba mil, tenía como una greca muy chula y unos kanjis estampados. Lo he flipado tanto que he empezado a perseguirle.
Sí, amigos. Como una stalker cualquiera. La canción Black Betty resonaba en mis oídos mientras echaba a andar a toda velocidad, como el robot malo de Terminator II.
Él iba en mi misma dirección, y hasta ha empezado a acelerar para llegar a la parada del autobús hacia la que yo me dirigía originalmente. Eufórica, he pensado "OMG, va a coger el mismo bus que yo, esto es el destino, el pop no puede equivocarse", y al ver que el autobús dichoso llegaba ya, y que yo no llegaba, me he jugado la vida para cruzar la carretera y cogerlo.
Según me aproximaba a la marquesina y al asiático espadachín, ha empezado a sonar en el mp3 Code, de Nishikido Ryo, así que me ha quedado todo muy in-character.
Lástima que yo he subido al bus, pero él no.
Cosas de la vida. Eso sí, ya le tengo fichado!! Buahahaha!!!

jueves, 21 de enero de 2010

What killed the writer's block

“…C’mon, have another beer.”
“No, man, now I’m elegantly wasted, one more beer and I’ll cross the line between the sophisticate inebriation and that embarrassing moment in which you wet yourself”
“Hey, Justin, weren’t you talking about this couple getting dirty in the tube?”
“OK, now I’m listening”
“What? D’you saw a couple making out in the tube?”
“Oh, yeah, that was some nice snuggling. You see, I was on my way to work, riding the Central Line, when this couple of chavs got into the train in Holborn Station”
“Two chavs? Two boys?”
“No, I mean… a chav and his ‘chavette’”
“That’s lame, dude”
“I’ll pretend you farted instead of speaking, it’s a way to explain what came out of your mouth”
“Keep talking, what the hell happened with those chavs?”
“The thing is, they were a little bit drunk. They weren’t screaming, or making a scene, but they were drunk enough to forget about the people surrounding them, and they smelled a bit of booze. In the beginning they were just whispering to each other’s ear, and being a bit touchy, but then they kissed, and things started to heat up”
“Man a hate when kids make out in public”
“You old fart, what’s wrong with that?”
“Oh, come on, don’t play the ‘modern guy’ role. Do you like to have a girl working on some stupid kid’s boner in front of you?”
“When you were young you get laid in your backyard, during the Bonfire Night! If I’m playing the ‘modern guy’ role, you are pretending to be a prude”
“Don’t mind those two, Justin, just go with your story”
“I was reading some paper I found in an empty seat, so I had other thing to put my eyes on, but you know, when people make out they start to make those wet noises while they kiss”
“Yeah, that ‘smack’ thing every time they open their mouths”
“Precisely. It gets on my nerves! I was trying to read, but after a while I realised I had being reading the same word for ten minutes”
“What was the word?”
“Who cares what…?”
“Pasteurized. A great word, but after ten minutes it becomes the kind of word you use to hide your swearing in front of the kids”
“Uh?”
“Like when you’re dying to say “shit”, but you control yourself and end up saying ‘sugar’”
“So, they were kissing, anything else?”
“I spent like another ten minutes hearing them kissing, so I ended up sneaking a peek”
“I wouldn’t have wait. I would’ve stared since the very beginning”
“That’s disrespectful, man”
“They were making out IN PUBLIC, for God’s sake! If they can’t control themselves, neither can I. Some of those couples make out in public because they like to be stared”
“Well, the thing is, I finally looked at them. They were kissing like crazy!”
“What were you expecting? You had been hearing them French-kissing all the time”
“Yes, but what they were doing could no longer be under the term of ‘French-kissing’. Their lips weren’t touching anymore, only their tongues. Their tongues were completely out of their mouths, swirling and twirling, and the smacking sounds were only produced every time they had to take some air and swallow some saliva”
“I remember doing that in the movie theatre. I used to sit in the back row with some girl, and when the lights were out, it was as if anything was allowed”
“You could touch their tits?”
“Sometimes even their crotch”
“Man, the girls I dated were way more up-tight. I could only kiss them in the beginning, during the commercials, but the main purpose of going to the movie theatre was… well, watch the freaking movie”
“Did they do something more, apart from licking each other‘s throats, Justin?”
“Oh, you bet. By that time, there was only a few people in the train. I work the night shift, I take the 11 pm tube, and by the time you reach Leytonstone there’s even less people. That kind of encouraged them. There was this old lady in the seat next to them, but the started touching one another pretty boldly”
“The lady got quite a show”
“Yeah, the show of her life”
“Oh, but it was too much. They didn’t even started gradually, like touching their waists, or chest. The girl’s hand went directly to the boy’s crotch, and vice versa. She didn’t move her hand, but I’m pretty sure the heat of that hand was making wonders to the chav’s hard-on”
“And what about him?”
“Oh, it was even worse. He started to caress her, like really moving his fingers along her crotch, touching her through her trousers. They weren’t even proper trousers, she was wearing one of those leotard-like things girls are so much into these days”
“Oh, I love those things. Now they only wear that, like that really thin cloth over their legs and ass, and only a regular t-shirt”
“Yeah, they used to wear long shirts over those maillots, but now they don’t care”
“OK, so by the time they were mutually masturbating, we had reached Newbury Park. The train stopped, and the chav just left!”
“… What?!”
“Like that! They were practically screwing their brains out, but he jumped out of the train”
“What about the girl?”
“She just stayed there, horny as hell”
“And what about you?”
“What do you mean?”
“Look at your smile! I’m sure you were sporting a nice boner after all that free semi-porn”
“That was the end of my story, gentlemen. For the little naughty pieces, well, you can get me another pint”
“See that bastard’s smile! Well, anyway, even with a giant tent, you could only wait to find a bathroom”
“Solo style. That girl had nothing to do with you”
“… He’s still smiling. The motherfucker, stop being all Joker and tell us what happened”
“Oh, come on, nothing happened. She was only sixteen, tops”
“Yeah, well, it will be hard to keep thinking about her age after seeing her massaging her boyfriend’s balls in a public place”
“Yeah, some people would try to do something”
“Stop smiling, Justin, it’s getting on my nerves”
“Leave him alone, he’s only human”
“What the hell are you implying?! You didn’t do anything stupid, did you, Justin?”
“Well, she had been sending… certain messages”
“What?! You’re sick, man. Justin, come on, say something. You didn’t…”
“You know what, Justin? I’m gonna get you a pint”
“This is insane… Why are you all assuming that he… And what’s with the approving looks?”
“Hey, bring me another scotch. After all, we can’t let Justin alone with his pint”
“Say something, Justin, for God’s sake!! I don’t wanna see you smiling anymore, STOP SMILING!”